Ya comenzaron a emitirse las primeras reacciones luego de que, la mañana de este miércoles, se conociera el veredicto del caso Luchsinger-Mackay, donde la Segunda Sala del Tribunal Oral Penal de Temuco absolvió a los 11 imputados por el ataque incendiario donde murieron Werner Luchsinger y Vivian Mackay en la comuna de Vilcún el 4 de enero de 2013.

El candidato presidencial de Chile Vamos, Sebastián Piñera (RN) fue uno de los primeros en mostrar su postura al respecto durante esta jornada, y a la salida del Seminario Pulso señaló que “es una mala noticia para Chile” y que el fallo es “un fracaso del Estado, del Poder Judicial”.

“Un crimen tan atroz (…) merecía que hubieran responsables que pagaran por el crimen que cometieron”, afirmó el ex mandatario, quien además señaló que la decisión “es una clara muestra de que no está funcionando bien el sistema”.

Piñera apuntó la responsabilidad hacia el gobierno de Michelle Bachelet, y criticó que “no ha combatido el terrorismo ni la delincuencia ni el narcotráfico con la voluntad, con la voluntad y fuerza que requiera, ha mostrado mucha debilidad, mucha ambigüedad”. Además, mostró su rechazo a decisiones de la mandataria, como su compromiso de no volver aplicar la Ley Antiterrorista en su mandato y la recalificación la querella en contra de los cuatro comuneros mapuche por el caso Iglesia.

El aspirante a La Moneda anunció que “en nuestro gobierno vamos a hacer cambios muy fuertes y profundos en la forma en que combatimos el terrorismo, la delincuencia y el narcotráfico” y se comprometió a modificar la Ley Antiterrorista. Según explicó, la idea es que los juicios no se realicen en lugares donde no se garantiza la imparcialidad y un juicio sin presiones –señaló que muchos jueces recibieron amenazas– e incorporará una serie de elementos “que le den mayor eficacia”, como agentes encubiertos, arrepentimiento eficaz, testigos protegidos e informantes.

“No es solamente con la fuerza del músculo, es con la fuerza de la inteligencia”, concluyó.