Escándalo e indignación ha provocado la acusación contra el reconocido actor Ed Westwick por parte de Kristina Cohen, actriz que a través de su cuenta de Facebook hizo públicó el testimonio donde revela que el protagonista de la serie Gossip Girl la obligó a tener sexo con él.

“Desperté abruptamente con Ed encima mío y con sus dedos dentro de mí“, relató Cohen en el post. Aunque ella le insistió que parara, él hizo caso omiso: “luché con él lo más duro que pude, pero él me agarró la cara, me sacudió y me dijo que quería tener sexo conmigo. Quedé paralizada, aterrorizada, no podía hablar ni moverme. Luego me sujetó y me violó”.

Luego de salir a la luz la acusación, llovieron los repudios para Westwick, quien el mismo día, y a través de un escueto mensaje en su cuenta de Instagram, negó tajantemente las acusaciones: “No conozco a esta mujer. Nunca he forzado a ninguna mujer de ninguna forma. Ciertamente no he cometido nunca una violación”.

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A raíz de esto, la bloguera chilena Paula Araya escribió un artículo en su blog titulado “Ed Westwick, la violación y los mijitos ricos”. En el texto, la también militante de Revolución Democrática manifiesta su decepción por el actor que ella admiraba y argumenta contra quienes ponen en cuestionamiento el relato de Cohen.

Para ello, desmenuzó algunas de las frases más comunes que se han dicho en redes sociales para tanto para justificar al también intérprete de Vincent Swann en la comedia británica White Gold (Netflix) como para poner en duda el testimonio de la actriz.

1. “Ya, pero sólo está siendo acusado, aún no se ha probado nada. Puede estar mintiendo ella”

Really? Really? ¿Vamos a seguir dudando de las víctimas? Una mujer tiene la valentía de contar que fue violada, en otras palabras, contar una experiencia traumática, ¿y la respuesta es no creerle? A esto se le suman comentarios como que ella se quiere aprovechar de la fama de él o que quiere destruir su carrera. Primero, la víctima es actriz y aunque fuera alguien no-famoso, tampoco habría que dudar. Segundo, no se trata de destruir la carrera de él, pero si nos ponemos a hilar fino y hacer comparaciones, el destruyó parte de la integridad de su persona al abusar de ella. Destruyó la persona que ella era y eso, eso es mucho más valioso que una carrera. Si van a dudar cada acusación de maltrato, nos seguirán matando y violando.

2. “Ya, pero yo no entiendo, ¿por qué espero tres años para contarlo? Seguro necesita plata ahora”

Justamente por pensamientos como el de arriba es que las víctimas se callan y se lo guardan. Imagínate te asaltan en la calle, te roban el celular, tu notebook, lo que sea; asustada le vas a contar a alguien y nadie te cree. Te dicen que quizás se te cayó, que lo perdiste por pavo, que no pueden asegurar que sea verdad porque no estaban ahí cuando te asaltaron. Que quizás solo estás un poco loco y necesitas atención y por eso inventaste que te asaltaron. Es de una impotencia tremenda, lo que más necesita una víctima es apoyo y contención, no dudas. Es un momento en el que también sienten mucho miedo. Además, en este caso en específico, Kristina explica que cuando ocurrió su madre estaba muy enferma de cáncer y ella estaba con una carga emocional demasiado alta como para lidiar con él tema del abuso así que se lo guardó. ¿Por qué contarlo ahora? Porque ahora que más actrices han confesado que sufrieron abusos y acosos, ahora no se siente sola. No es tan complicado de entenderlo, a mí me parece super comprensible.

3. “¡Ojalá me hubiese violado a mí!”

Oh conchetumadre, puta que me da rabia. Violación no es sinónimo de tirar o culiar. No es sinónimo de decir “Ojalá hubiese tirado conmigo”. No porque el weón sea super mino significa que todas las minas van a querer tener sexo con él. Pa qué estamos con cosas, yo cagada de la risa hubiese tirado con Ed Westwick. La diferencia es que hubiese sido consensuado. Si una mina no quiere y él insiste y se lo mete, ESO ES VIOLACIÓN. No porque un weón sea mino una está obligada a tener relaciones con él. Incluso con los pololos, personas que uno probablemente encuentre atractivos, personas con las que uno decide tener una relación, personas a quien uno quiere. Si en un momento no quiero tener relaciones con mi pololo debido a la razón que sea (cansancio, no tener ganas, etc.) y él insiste hasta hacerlo a la fuerza, ESO TAMBIÉN ES VIOLACIÓN. Y es quizás el caso más común de violación, en el cual la víctima tampoco confiesa porque sienta culpa, culpa de no satisfacer a su pololo, culpa de no tener ganas, de ser mala polola, y mucho miedo.

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Finalmente, Araya remata con una reflexión: “paremos de endiosar a los mijitos ricos. Un violador puede ser cualquiera, no tiene por qué tener pinta de viejo depravado asqueroso”.