Un grupo de la DC denominado “Progresismo con Progreso” dio a conocer su postura ante la definición de la segunda vuelta electoral, a través de un documento con siete puntos.

El grupo es integrado por el ex superintendente de Valores y Seguros, Álvaro Clarke, además de la ex ministra de Educación Mariana Aylwin; el ex ministro de Economía Hugo Lavados; el ex ministro de Salud Pedro García; el ex Superintendente de Salud Manuel Inostroza; la ex directora del Sename Delia del Gatto; el ex presidente de Metro Clemente Pérez y el ex diputado Zarko Luksic, entre otros.

En su declaración pública, los militantes DC anunciaron que no participarán de la segunda vuelta durante el próximo 17 de diciembre, sin respaldar al candidato de la Nueva Mayoría, Alejandro Guillier, según lo acordado en el consejo nacional del partido.

“No hay condiciones para constituir una alianza política ni apoyar a ningún candidato en esta segunda vuelta (…). Debemos mantenernos como una fuerza independiente, que haga oposición constructiva a quien resulte electo. No queremos votar por ideas ajenas, ni ‘en contra de'”, aclara el documento, agregando que “no votaremos por los candidatos de esta segunda vuelta electoral”.

Además, añadieron que “nos reservamos para generar – con quienes compartamos visiones comunes- una fuerza política de centro independiente, capaz de representar a millones de chilenos que no se sienten interpretados en esta contienda electoral”.

Los militantes critican duramente al sector disidente de la DC, asegurando que provocaron el quiebre de la mesa directiva “y corrieron a apoyar al candidato de la Fuerza de Mayoría, en un gesto que estamos seguros la ciudadanía percibe inconsecuente y de avidez por el poder (…). Es el triunfo de un sector que no tiene reparos de asumir, sin más, las propuestas de los partidos de izquierda e incluso del Frente Amplio, aunque no tengan viabilidad y difieran de las que planteamos en la reciente campaña”.

Por último, los miembros del grupo señalaron que no comparten el acuerdo del consejo nacional, poniendo en duda su legalidad formal, y por ende recalcan que lo que corresponde es “ejercer el voto conforme a la libertad de conciencia, teniendo como horizonte lo que es mejor para nuestro país y su futuro”.