Maquinistas, conductores, jefes de estación, encargados, administrativos y personal de seguridad. Son los trabajadores de Tren Central, filial de la Empresa de Ferrocarriles del Estado que opera MetroTren Nos, MetroTren Rancagua y TerraSur (Santiago-Chillán e intermedios), que hace ya cinco días sostienen una huelga legal indefinida para exigir una mejora de sus condiciones laborales.

El Sindicato de Trabajadores de Tracción, Afines y Conexas, que agrupa un total de 300 personas de las 530 que trabajan en la Empresa de Trenes Metropolitanos (Tren Central) y un 95 por ciento de los maquinistas, decidió parar sus actividades luego de que la compañía no diera ninguna respuesta a sus demandas sociales. Por primera vez, en la tarde de este martes, se sentaron negociar con la empresa, pero al cierre de esta nota el acuerdo aún no había llegado y, según los representantes sindicales, “podría ir para largo”.

En el petitorio sindical figuran reclamos como más seguridad en la vía férrea, tanto para el personal como para los pasajeros; regular las horas de manejo, con un control de los tiempos de descanso entre medio de los servicios; implementar turnos de 5×2, en vez de alternar unas semanas con 6×1 y otras con 5×2; o igualar los bonos de colación y de trabajo nocturno entre trabajadores. “Mientras un grupo de empleados recibe un bono nocturno por trabajar entre las 22 y las 7 horas de la mañana, hay otros que no se les paga; pasa lo mismo con la colación mensual: para algunos es de 75.000 pesos, sin embargo, para otros es de 54.000 pesos”, explica a El Desconcierto Renato Leiva, dirigente del sindicato.

Desde la organización de trabajadores, Leiva subraya que sus demandas no pasan -al menos de forma exclusiva- por una cuestión salarial, como lo presenta públicamente la empresa: “Tenemos a 54 puestos de trabajo distintos y entendemos que hay diferencias de cargos, de funciones, etc. entre ellos. No somos tan obtusos”, afirmó. Sin embargo, el líder sindical precisó que “el aumento se pide para las personas más antiguas, que llevan muchos años trabajando”.

“No hay utilidades”

Desde el inicio de la huelga, la compañía insistió en varias ocasiones que el petitorio de los empleados está “fuera del alcance y de la realidad económica de la empresa” y que “pone en riesgo su sostenibilidad”. Así lo reiteró el gerente general de la compañía, Juan Pablo Palominos, durante el fin de semana. “La empresa tiene pérdidas bastante importantes, por tanto no es que no queramos poner los recursos a disposición, sino que tenemos ciertas limitaciones que nos llevan a hacer ofertas a los trabajadores que sean consistentes con la realidad económica que tiene esta empresa”, sostuvo el directivo.

Sobre esta justificación, Leiva aseguró que la gran mayoría de las empresas de ferrocarriles del mundo no tienen utilidades porque son subvencionadas por el Estado. “La empresa no se sustenta con la venta de pasajes, funciona en base de subsidios, por lo que el problema [de las utilidades] es con Hacienda, o con Ferrocarriles del Estado, que es la empresa mandante”, explicó Leiva.

Servicios mínimos

Al conocer la intención de los trabajadores de convocar la huelga, la empresa solicitó los servicios mínimos, tal y como establecen los artículos transitorios de la ley 20940, la Reforma Laboral aprobada en 2016. Sin embargo, el sindicato interpuso un recurso ante la Dirección del Trabajo que provocó que, por ejemplo, en Santiago no se dictaminaran los servicios mínimos. De hecho, el organismo obligó a establecer servicios mínimos sólo para el bus-carril de Talca a Constitución y que, según Leiva, “se están cumpliendo”.

Sin embargo, en un reportaje publicado en el portal sindical.cl, criticaron el actuar del Gobierno en lo que consideran un “reemplazo en huelga encubierto” que calificaron de “desleal y antisindical”. Según denunció Leiva al medio, la Dirección del Transporte Público Metropolitano está ofreciendo buses gratuitos de traslado de Pullmann Bus desde las estaciones de Metrotren Nos hasta a Lo Valledor. “Por un lado el Gobierno promulga la Ley 20.940 donde se supone que asegura la huelga efectiva y prohíbe los reemplazos internos y externos y, por otro, a través de la DTPM, contrata buses que los paga el mismo Gobierno, para frenar nuestra huelga. Llamamos al director del Trabajo y la ministra para que se pronuncien al respecto”, acusó el dirigente.

Mientras la empresa no coloque una propuesta encima de la mesa, los trabajadores tienen claro que la huelga indefinida no se depondrá. “Nuestra posición seguirá siendo que nuestros derechos son válidos y, según lo que responda la empresa, continuaremos en huelga“, concluyó Leiva.