Un dictamen que Contraloría pronunció el pasado jueves fue el que despertó el escándalo: luego de cuatro años de investigación, el organismo confirmó que, durante la administración de Sebastián Piñera, las listas de espera en salud fueron reducidas de manera artificial en el Hospital San José.

Los pacientes del establecimiento que figuraban en listas de espera eran derivados a la Clínica/Policlínico Maruri, donde se suponía, debían recibir atención especializada. Sin embargo, en el lugar eran atendidos por médicos generales, quienes los borraban de las listas aunque las patologías que les afectaban no eran resueltas.

Ahora además surgieron nuevos antecedentes: la declaración que Rodrigo Gutiérrez Soto, encargado entonces del centro Maruri, entregó ante Contraloría en 2013, y que fue publicada por The Clinic, explica que sólo dos causales de las 15 que permitían eliminar a pacientes eran médicas y reconoció que los médicos del policlínico emitieron boletas ideológicamente falsas por servicios no prestados.

“Cuando un paciente tiene una indicación quirúrgica definida hace años, eso no significa que actualmente no la tenga, pero sí se puede egresar (de la lista de espera), ya que hay 15 causales de salida del repositorio nacional, de las cuales las médicas para este caso en particular, causal 1, resuelto; 3 no corresponde actualmente realizar cirugía; 4 resuelto en extrasistema, clínica privada y 12, rechaza; y 14 no pertinentes. De las 15, solo dos son la resolución del paciente”, explicó Gutiérrez.

Sobre las irregularidades tributarias, en las indagatorias se constató que en el centro Maruri se pagó honorarios a médicos sin comprobantes de egreso ni de prestaciones realizadas y el pago a médicos generales como si fueran especialistas. De hecho, Gutiérrez reconoció que había médicos a quienes se les pagaba aunque no tuvieran contrato.

“La mayoría de las veces se le paga a un profesional por las prestaciones del él más las de varios médicos más, a las cuales posteriormente se les entregaba el dinero correspondiente a sus atenciones. (Sic)”, explicó.

Además, atribuyó las irregularidades administrativas anterior a “flojera” y admitió que “cuando se le paga a determinado médico por una cantidad de prestaciones que realizó, no todas corresponden a este profesional, por lo que los respaldos de las documentos físicos no nos van a coincidir con las que realmente ejecutó”.