Fue el principal tema del comité político de ayer en La Moneda, pero no fue suficiente para que saliera humo blanco desde el oficialismo.

Debido a diferencias internas en la coalición de gobierno, la reforma a la Constitución seguirá esperando, pese a la intención del Ejecutivo de acelerar el trámite. Vale recordar que hace una semana fueron los votos de la Democracia Cristiana los que torpedearon el proyecto que reforma el capítulo XV de la actual Carta Magna, el que permitiría el llamado a una Convención Constituyente.

La falta de definiciones respecto a esta instancia es la principal crítica que tienen desde la falange, pues no se sabe ni quién integrará dicha instancia y ni cuáles serán sus funciones.

A esa diferencia se sumó otra. Ahora, fueron sectores del PS los que criticaron la postura del gobierno, específicamente respecto a los quorums que se necesitan para la reforma al capítulo XV. Hace una semana, una indicación de parlamentarios del PC y el PS que bajaba el mínimo de votos para ser aprobada de 79 a 71 diputados fue rechazada en la comisión de Constitución.

Ayer, fue el PS Leonardo Soto quien insistió en que solo bajando el quorum se garantiza la aprobación del proyecto. “Estamos a punto de enfrentar un obstáculo que es prácticamente insalvable. Se corre el serio riesgo, en la reforma al capítulo XV de la Constitución, a que esto sea rechazado por el quorum altísimo que se está planteando”, dijo el diputado.

En esto, la DC no estaría dispuesto, lo que entraba aún más la situación de cara al futuro de la iniciativa.

La diputada del PC, Karol Cariola, pidió que el proyecto se tramite antes del 11 de marzo, pues el futuro gobierno y Parlamento podrían dificultar aún más su aprobación. “Tenemos la convicción que de aquí al 11 de marzo, lo que podamos dejar encaminado nos va a dar un mejor panorama y un mejor escenario que depende sin lugar a dudas del resultado que tengamos el próximo 17 de diciembre”, aseguró.