Son las 15.30 horas en las afueras de la Fiscalía Regional de Valparaíso y los gritos y consignas con megáfono hacen vibrar el ambiente. Un grupo de organizaciones lésbicas y feministas han llegado a apoyar una solicitud de la familia de Nicole Saavedra y se ubican bajo el sol, pegando carteles con el rostro de la joven en el frontis del organismo judicial y entregando información a los transeúntes sobre el caso.

Nicole fue encontrada muerta el 25 de junio de 2016 en las inmediaciones del embalse Los Aromos, en la ciudad de Limache, luego de ser secuestrada y torturada durante siete días. Tenía las manos atadas. Pese a que la familia interpuso una denuncia por presunta desgracia apenas desapareció, las labores de búsqueda de la policía no se agilizaron y su cuerpo fue hallado una semana después con una data de muerte de apenas 30 horas.

Fue la primera vez que los cercanos de la joven lesbiana experimentaron la impotencia y el sabor de la impunidad. En los meses siguientes, la sensación se repetiría hasta convencerlos de exigir el cambio del fiscal a cargo, Juan Emilio Gatica. A un año y medio del crimen aún están pendientes una serie de diligencias y la investigación avanza lento, sin imputados en la causa. Un escenario que desespera al entorno de Nicole, quienes ha denunciado el motor antilésbico del hecho y buscan justicia para la estudiante de técnico en Prevención de Riesgos.

A la espera de la reunión que protagoniza Olga Bahamondes, madre de la joven, además de su prima María y de la abogada de la familia y de la Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres, Silvana del Valle, la voz de los presentes en la calle apela al fiscal Gatica:

-¡Juan Gatica, tu inoperancia mata!

Las amigas de Nicole le ponen scotch a un lienzo donde su rostro aparece acompañando el de María Pía Castro, joven futbolista lesbiana asesinada en 2008 en Limache. A más de diez años de haber sido encontrada calcinada en el sector El Pangal, la justicia nunca encontró a los responsables y el caso podría cerrarse definitivamente. Una impunidad que ellas apuntan como el resultado de ser mujer lesbiana y pobre al interior de las regiones de Chile, donde la invisibilización y la discriminación se profundizan.

Diligencias tardías y ausencia de imputados colmaron la paciencia

La abogada Silvana del Valle tomó el caso en abril de 2017, después de una petición de un grupo de feministas locales y de la propia familia. Fue la primera vez que desde la Red Chilena Contra la Violencia hacia las Mujeres decidieron prestar asistencia jurídica de manera directa a los cercanos de una víctima de femicidio, aunque el caso esté tipificado como homicidio según la ley.

“La señora Olga Bahamondes solicitó esta reunión con el fiscal regional para exigir el cambio de fiscal Juan Emilio Gatico, quien no ha realizado, de acuerdo a la familia, las diligencias debidas para encontrar imputados en este brutal femicidio. Están solicitando un cambio de fiscal y que el fiscal regional se haga cargo como superior jerárquico de la falta de respuesta, a más de un año y medio de la muerte de Nicole”, informó Silvana del Valle, a la salida de la cita.

Sin embargo, el fiscal Juan Emilio Gatica decidió restarse de la instancia y se excusó alegando asuntos importantes, por lo que la abogada, junto a la madre y prima de Nicole Saavedra, fueron atendidas por dos abogadas asistentes. En la instancia, Del Valle les recordó que el caso ha sido complejo para la parte querellante y recordó que “habiendo pruebas suficientes no se acotó la investigación de la mejor manera. Existen aun muchas diligencias faltantes y las diligencias que se han practicado todas han sido tardías”.

Sin el seguimiento de una secuencia lógica que permita el hallazgo de los responsables del brutal ataque, cada día que pasa parece dificultar aún más conseguir justicia.

“Existen sospechosos, pero esas personas no han podido ser imputadas en la causa y creemos que ya deberíamos tener imputados. Lo exigimos por la familia como por otras mujeres lesbianas que han sido asesinadas”, recalcó Silvana.

Solo en el transcurso de este año, la Red Chilena Contra la Violencia cuenta 63 femicidios y muchos de ellos no se investigan como corresponde. Por ello, la abogada manifestó que “no creemos que en casos contra la propiedad se disponga de tan mala manera de los recursos, como en este caso. Hace poco se denunció lo de Fulvio Rossi y las cámaras de seguridad llegaron de inmediato”.

En el caso de Saavedra, las cámaras de seguridad del lugar cercano al hallazgo del cuerpo fueron recibidas recién en septiembre pasado y aún no terminan de ser analizadas.

Por Nicole, por María Pía Castro y por todas las lesbianas

Desde la Fiscalía Regional de Valparaíso aseguraron que analizarán la situación y anunciaron mayor coordinación con otras unidades para agilizar las diligencias pendientes, aunque sin entregar un plazo específico. Para la familia, recordó Silvana del Valle, es esencial ser recibida “de manera frecuente por el fiscal y que éste demuestre información sobre los hechos, cosa que se no se ha observado en las reuniones”.

Aunque como querellantes sienten que estar cercanos a tener imputados, es necesario que el caso siga acotándose y que los medios le otorguen la visibilidad que merece: “Lo ocurrido es demasiado grave para que sigan en silencio cómplice”, apuntó la representante.

De lentes y rostro cansado, la prima de Nicole fue la encargada de hablar por la familia. Durante estos meses, María ha liderado las reuniones y movimientos sobre el caso, golpeando puertas y difundiendo información que evite el olvido de caso. La acompañan sus hijas. Al lado, la señora Olga, madre de la joven, observa y escucha todo en silencio.

“Ya va un año y medio, estamos cerca de Navidad y nuevamente en nuestra casa no se va a poder armar el árbol de pascua. Nos falta una de las nuestras, estamos aburridos de buscar justicia, ¿hasta cuándo?”, pregunta con la voz quebrada.

María argumenta que la familia no quiere la continuidad del fiscal Juan Emilio Gatica y asegura que lo que no se hizo en todo este tiempo “ya no se va a hacer”. No confían en él: “¿Cómo es posible que maten a mujeres y todo quede impune? Nicole Saavedra tenía sus manos amarradas, tenía muchos golpes, estuvo una semana secuestrada y no tenemos justicia. Basta, estamos todos enfermos, estamos cansados, tenemos una pena”.

Más allá de su prima amada, cómplice de juegos y bromas, este duro camino ha puesto a María en contacto con otras dirigentas, organizaciones feministas y mujeres lesbianas, quienes les han brindado su apoyo y solidaridad. Hoy pelea también por todas: “Por Nicole, por Maria Pia Castro y por todas las lesbianas. No queremos ninguna mujer muerta más”, le explica a los medios.

Antes de cerrar la convocatoria, en medio de la atención de las mujeres que la acompañan, la prima de Nicole Saavedra agradece el apoyo y advierte que “si no estuvieran todas ustedes detrás no lograríamos nada. La familia estaba sola en un principio y gracias a todas tenemos fuerzas”. María traga saliva y se despide: “Mientras ellos vean que hay impunidad van a seguir matando. Vamos a hacer otra marcha, lo que sea, pero no nos vamos a quedar tranquilos. Vamos a seguir luchando hasta el final”, cierra.