La comisión del Congreso peruano que investiga el caso “Lava Jato” -una de las aristas clave del macrocaso de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht- reveló este miércoles que una empresa del  presidente Pedro Pablo Kuczynski recibió pagos de Odebrecht. Según la instancia, la empresa Westfield Capital habría cobrado más de 782.000 dólares en consultorías entre 2004 y 2007, un periodo durante el cual el mandatario fue ministro de Economía y primer ministro del Gobierno de Alejandro Toledo (2001-2006).

Kuczynski, quien en un primer momento negó haber hecho cualquier tipo de consultoría para Odebrecht, reconoció el pasado sábado de haber asesorado a través de First Capital a H2Olmos, empresa del grupo de la constructora.

El grupo investigador del Congreso también aseguró que Odebrecht indicó que entre 2005 y 2013 se hicieron pagos por asesorías a la empresa First Capital por más de 4 millones de dólares. Sin embargo, el mandatario peruano se desvinculó de First Capital y aseguró que no tiene “ninguna relación como socio ni como ejecutivo” con esta compañía que, dijo, pertenece al empresario chileno Gerardo Sepúlveda.

En un mensaje televisado en el que estuvo acompañado por sus ministros en pleno, reiteró que en una ocasión dio un “servicio asesoría financiera” a esa empresa “de manera absolutamente legítima mientras no ocupaba ningún cargo público” y mostró la factura que le entregaron por ese servicio. Luego precisó que Westfield Capital sí le pertenece, pero dijo que él nunca participó en sus actividades mientras ocupó un cargo público.

Pero ¿quién es Gerardo Sepúlveda? ¿Qué vínculos mantiene con el mandatario peruano?

La Compañía de Aceros del Pacífico (CAP) fue lo que unió a principios de los 90 al actual presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, y al empresario chileno Gerardo Sepúlveda.

Según informó T13, Kuczynski era el vicepresidente de CAP y Sepúlveda trabajaba en la gerencia de desarrollo. De ahí surgió una amistad, que los ha llevado a trabajan juntos por años, especialmente en inversiones en Latinoamérica y asesorando inversiones, compra y venta de empresas. Una actividad en la que Sepúlveda tomó el rol de mano derecha de PKK en sus inversiones personales.

Antes de ello, ambos se instalaron en Miami, donde crearon diversas compañías y fondos de inversión, en las que hasta hoy siguen apareciendo como socios. Son First Capital Partners, The Latin America Enterprise Fund Managers, South Bayshoire Properties, Westfield Capital y Westfield Financial Advisor.

La firma más conocida en Chile es The Latin America Enterprise Fund Managers, dado que a través de este fondo invirtieron en Telefónica Manquehue en los noventa, de hecho Sepúlveda llegó a ocupar un cargo en el directorio. También fueron dueños de Parque del Sendero, el cual vendieron a la familia Yarur en 2005.

A través del fondo invirtieron en Argentina, Brasil, Colombia, Venezuela, México y Perú. Su estrategia era la siguiente: buscaban empresas con necesidades de capitalización, casi quebradas o con problemas de gestión, las cuales transformaban y hacían crecer. Una vez que eso sucedía las vendían, generando atractivos retornos a sus socios aportantes.

Hoy Sepúlveda sigue en los negocios, dedicado a la banca de inversión y asesoría en compra y venta de empresas. De hecho, se llegó a decir en Perú, que Sepúlveda estaría a cargo de una especie de fideicomiso ciego de Kuczynski .

Levantar el secreto bancario

Ante las revelaciones de la Comisión, que han puesto en jaque la presidencia de PKK luego de que la oposición fujimorista manifestara unánimemente que debe renunciar o será destituido, el mandatario envió un mensaje a la opinión pública en el que aseguró que pedirá a las autoridades judiciales que le levanten el secreto bancario “para que revisen todo lo que quieran”. Kuczynski aseguró que asume “todas las responsabilidades que se deriven de mis actos”.

El presidente también dijo que no se va “a dejar amedrentar” ante las advertencias de la oposición: “Soy un hombre honesto y así lo he sido toda mi vida, estoy dispuesto a defender la verdad ante la comisión Lava Jato [del Congreso], ante la Fiscalía”, enfatizó.

El gobernante aseguró que dará la cara y no esquivará ni se ocultará antes las acusaciones en su contra porque, según dijo, no tiene “ningún motivo para hacerlo”. Y reiteró: “No voy a abdicar, ni a mi honor, ni a mis valores, ni responsabilidades como presidente de todos los peruanos, invito a todos los actores políticos a hacer lo mismo, nos costó mucho recuperar esta democracia, no la volvamos a perder”.