Sentado en las primeras corridas de asientos, con la mirada fija frente a una pantalla gigante que trasmitía el conteo de votos y constantemente llevándose las manos a la cabeza o escondiendo su cara en ellas, la imagen de Arturo Barrios era la incertidumbre misma. El ánimo del ex coordinador territorial del comando de Alejandro Guillier –cargo que ocupó hasta la primera vuelta– se fue descomponiendo a medida que avanzaban los minutos de forma tortuosa, hasta que finalmente se conoció el resultado definitivo: la derrota del candidato oficialista. No aguantó el llanto.

El comando del aspirante a La Moneda elegió el Hotel San Francisco, en pleno centro de Santiago, y colindante con el barrio París-Londres y las sedes del Partido Socialista y Radical, para monitorear el desenlace de la segunda vuelta presidencial y hasta el lugar llegaron caras conocidas del ala oficialista, como el ex diputado Marcelo Schilling (PS) y el parlamentario no reelecto Jorge Tarud (PPD), quienes a la misma hora, a eso de las seis de la tarde, seguían el recuento con menos angustia y conversaban distendidos en el bar del hotel con vasos en mano.

Sin embargo, los ánimos se terminaron de desarmar cuando los primeros resultados, a las 18.45 y con el 10% de los votos escrutados, anunciaron lo que se comprobó más tarde: Sebastián Piñera aventajaba por más de nueve puntos a Alejandro Guillier. En principio, la senadora Isabel Allende (PS) y la diputada Yasna Provoste (DC) prefirieron no alarmarse aún y mantener las esperanzas, pero ante el avance finalmente terminaron por resignarse. “Había posibilidades de perder, pero nunca esperé que fuera por tanto“, reconoció la hija de Salvador Allende.

Y luego de que se asumiera que la diferencia era “irremontable”, siguieron los abrazos y lamentos entre los asistentes, quienes conversaban sobre sus propias teorías y explicaciones sobre lo que pudo haber sucedido. La mayoría resignados, aunque otros, como la diputada Daniela Ciccardini (PPD), se mostraron visiblemente afectados y no contuvieron las lágrimas.

Arturo Barrios esperando los resultados. /Agencia Uno

“Es una noche triste pero saldremos fortalecidos”

“Guillier, amigo, el pueblo está contigo” comenzaron a cantar los presentes en el Hotel San Francisco cuando, cerca de las 19.40, Alejandro Guillier hizo su entrada –airosa a pesar de todo– en el salón, acompañado de su esposa, hijo y equipo más cercano pero sin miembros del comando, y en medio de aplausos y gritos de apoyo. Incluso se dio el tiempo para abrazar efusivamente a Arturo Barrios, y con el gesto, ambos sellaron juntos el fin del proceso.

Enérgico como nunca, y hasta aliviado se mostró el periodista, que pronunció un discurso donde reconoció la derrota, felicitó a Sebastián Piñera como el nuevo presidente de Chile, y llamó a que en el siguiente gobierno “tenemos que salir a defender las reformas en que creemos”.

Además, y como un triunfo no menor, Guillier afirmó que “mi rival supo recoger muchas de nuestras banderas”, pero de todas formas  agregó que “hemos sufrido una derrota dura, y en las derrotas duras es donde más se aprende”.

Finalmente, el candidato reconoció que “es una noche triste pero saldremos fortalecidos”, y luego, inmediatamente después de su discurso, abandonó el lugar para partir a felicitar en persona a su contrincante, que se encontraba junto a su comando a sólo unas cuadras, en el Hotel Crowne Plaza.

/Agencia Uno

Llamando a la unidad perdida

No haber sabido entusiasmar a la gente más allá del rechazo a Piñera, la falta de renovación en sus caras y, especialmente, los problemas de unidad al interior de la coalición son los errores más mencionados por las escasas figuras de la Nueva Mayoría que aparecieron frente a la prensa luego de la derrota como crítica a sí misma.

“Una de las preguntas que debemos hacernos es: ¿qué pasó con nuestras fuerzas progresistas? ¿Qué interpretamos mal? Quizás la gente se ha cansado de ver las mismas caras y ahí el gran desafío que se viene es la renovación de la política chilena”, dijo Sergio Bitar, uno de los personajes que generó más polémica al ser integrado al comando, luego de que el Crédito con Aval del Estado (CAE) se implementara durante el período en que fue ministro de Educación (2003-2005).

En tanto, Guido Girardi (PPD), aseguró que “perdimos porque no supimos entusiasmar a los chilenos, más allá del odio a Piñera, con un proyecto país. No fuimos capaces de poneros de acuerdo, ni siquiera para ir a una primaria. Y si no sabemos articularnos como fuerzas progresistas, vamos a estar en problemas incluso para defender nuestras reformas”.

Además, y sacando las primeras lecciones, la diputada y ex vocera de la campaña Karol Cariola (PC) señaló que “lo que tenemos que aprender es que la división favorece las opciones minoritarias. Tenemos que hacer evaluaciones, mea culpa, todos aquellos que incentivaron la división aquellos que no permitieron la unidad, y aquellos que fortalecieron sus visiones caprichosas por sobre el bien del país”, lanzando indirectas a la DC y al Frente Amplio.

La derrota se conoció rápido. A dos horas de cerrados los puntos de votación, y ante los inminentes resultados, la central de Guillier comenzó a desamarse en breve. Antes de partir, el presidente del PC, Guillermo Tellier, acompañado por Lautaro Carmona (PC), afirmó que “el margen con que ganó Sebastián Piñera no sorprende tanto como nos sorprende que existan unos 400 mil votos nuevos que no estaban en nuestros cálculos. Nosotros no fuimos capaces de ganar votos nuevos y en eso nos ganó la derecha“.

Al mismo tiempo, por fuera del comando ya pasaban los primeros autos con banderas de blanco, rojo y azul, con la cara del presidente electo, que tocaban sus bocinas rumbo a Plaza Italia para celebrar.

Alejandro Guillier y Arturo Barrios /Agencia Uno