Como un balde de agua fría cayeron en el Estadio Monumental los duras declaraciones que dio ayer Lucas Barrios. El argentino -nacionalizado paraguayo- y ex crack del Cacique ha sonado como el principal refuerzo estrella del campeón del fútbol chileno. Pero el ex Gremio ayer las emprendió contra Aníbal Mosa, controlador de Blanco y Negro, y dijo que “no lo quiere” en el club.

Es imposible ir al club si el presidente no te quiere. Que no le mienta más a la gente, que diga que no me quiere contratar y punto. No pueden jugar con la ilusión de la gente, llevan tres años dejándome con los papeles en la mano. Es imposible trabajar de esta manera”, disparó Barrios, quien tras terminar si vinculo con Gremio -club con que ganó la Copa Libertadores- ha desechado ofertas de River Plate y otros equipos con el fin de volver a Colo Colo.

Barrios dice que en 2015 y en 2016 tuvo la oportunidad de regresar al Monumental, pero quedó “con los papeles en la mano”. Por lo mismo, ante una nueva situación similar, el goleador se hastió y disparó contra Mosa.

Desde Blanco y Negro, eso sí, no tardaron en responder las críticas. Quien llevó las negociaciones con el jugador fue el dirigente Pablo Morales, quien habría acordado con el representante de la ‘Pantera’ un ostentoso sueldo de 1,2 millones de dólares al año, el que sería cubierto con aportes de las marcas MG Motors y Under Armour.

Morales dijo a El Mercurio que Barrios “malinterpretó” las intenciones de Blanco y Negro. “Entendió como que había poco interés de parte nuestra. Y resulta, y esta es la única verdad, que nosotros estamos muy interesados en el jugador, partiendo por Aníbal”, afirmó el dirigente.

A esto suman las llamadas del DT, Pablo Guede, al propio Barrios, diciéndole que lo quiere en el equipo para enfrentar la Copa Libertadores. El técnico pidió a la dirigencia el fichaje de Barrios como prioritario.

Es por eso, que con el fin de convencer a Barrios, el propio Mosa estaría dispuesto a viajar a Argentina para sellar el regreso.