Aunque la explanada de Maquehue, en Temuco, estaba preparado para recibir al menos 400 mil personas durante la segunda misa del papa Francisco en Chile, llegó cerca de la mitad del público esperado.

El hecho fue comentado entre los periodistas que acompañan al Pontífice en sus giras por el mundo: el tema fue el bajo entusiasmo que han mostrado chilenos y chilenas durante la visita papal.

Es la sexta visita del Papa a América Latina, yo las hice todas, pero la verdad es que sorprende mucho, porque estamos en un país católico que parece que ya no es tan católico”, sentenció la biógrafa y periodista argentina Elisabetta Piqué.

Del mismo modo, Arnea Tornielli, editor de Vatican Insider y cercano a Jorge Mario Bergoglio sentenció que “Se ve que en este país la Iglesia tiene un problema (…) Estamos en América Latina y yo no he visto muchísima gente en las calles, yo estuve en Colombia, Ecuador, Bolivia, Paraguay y Brasil y el panorama era muy distinto”.

Durante el reciente viaje de Francisco a Colombia, el año pasado, la gran multitud que lo acompañó incluso dificultó su desplazamiento. En Chile, dicho escenario ha sido muy diferente: en Temuco eran pocas las personas que lo saludaron al borde del camino y solo fueron apreciados carabineros cada 500 metros.

La falta de entusiasmo por la visita del Papa a Chile estaría ligada a la imagen de una iglesia elitista, clerical y que ha silenciado los escándalos por abusos sexuales.

“De hecho, apenas dijo lo que dijo y dijera perdón surgieron voces que decían ‘sí todo bien, pero…’, y entonces volvieron los peros. Son procesos y también la Iglesia no puede recuperar su credibilidad de un día para otro. Esto va a ser un proceso, aunque los optimistas seguramente piensa que la visita marcará un giro”, argumentó la vaticanista argentina a La Tercera.

Los periodistas sostienen que es la primera vez que el Papa visita un país católico y se registran ataques contra las iglesias.

“Es un hombre de oración pero que no da puntada sin hilo, sabe exactamente lo que hace y para qué lo hace, pero eso no quiere decir que tenga un libreto estudiado, no tiene estrategia mediática, es sólo ser él mismo (…). Benedicto XVI decía yo no soy un hombre de gobierno, este Papa es un hombre de gobierno”, agregó Pique, dejando en claro que Francisco tenía claro dónde venía.

De hecho, esta mañana, durante su último día en Iquique, el director ejecutivo de la comisión organizadora, Javier Peralta, sostuvo que “tenemos una afluencia de público cercana a las 80 mil personas, es menor a lo que esperábamos a esta hora. Han llegado menos peregrinos extranjeros que los que estimábamos”.