La última portada de la revista Vanity Fair, dedicada a Hollywood, ha provocado polémica por diversos motivos. La publicación seleccionó a 12 estrellas, de la talla de Oprah Winfrey a Tom Hanks, aunque la convocatoria inicial contempló a 13 estrellas.

La revista decidió, a último minuto, borrar digitalmente de la sesión a James Franco, luego de que cinco mujeres lo denunciaran por acoso sexual. 

“Tomamos la decisión de no incluir a James Franco en la portada sobre Hollywood una vez que supimos de las acusaciones de comportamiento inapropiado contra él”, explicó un vocero de la publicación.

Además, el medio confirmó que Franco posó para sesión liderada por la fotógrafa Annie Leibovitz: los intérpretes posaron en grupos y la composición final de la fotografía se montaría a través de varias imágenes. Por ello, la decisión de eliminarlo de la portada no ameritó una nueva sesión.

Sin embargo, la portada ha recibido críticas debido al exceso de Photoshop sobre sus protagonistas. La edición se exageró a tal punto que la actriz Reese Whiterspoon aparece con tres piernas en la fotografía, mientras que Oprah parece contar con tres manos.

Las propias protagonistas bromearon en Twitter al respecto, mientras que la publicación aseguró que ya editaron la mano de la presentadora y que la tercera pierna de la actriz es solo un error de apreciación del pliegue de su vestido.