El pasado lunes fue formalizado Francisco Javier Ríos Ríos (26 años) por la muerte de una lactante de un año y 11 meses, Sophie, quien murió el jueves por diversas lesiones atribuibles a terceros.

El sujeto, quien quedó en prisión preventiva, mantenía una serie de antecedentes delictuales que fueron publicados por La Opinión de Chiloé, tras analizar su prontuario policial. Ríos habría sido investigado y sentenciado desde el 2009 en el Juzgado de Garantía de Puerto Montt, con causas múltiples por robo, porte de arma blanca y violencia intrafamiliar.

Una de las primeras causas se registró en diciembre de 2009, cuando fue formalizado por allanamiento de morada en la población de Alerce Sur. Luego de un mes, la Fiscalía aplicó el principio de oportunidad y cerró el caso previa consulta a la víctima. Posteriormente, en marzo de 2012, volvió a ser formalizado luego de ingresar a un Supermercado Unimarc y robar varias botellas de licor, junto a dos sujetos. Fue multado por hurto con 1 UTM y nunca pagó. Un año más tarde la sanción prescribió.

Más tarde, en diciembre del mismo año, fue detenido por Carabineros de Puerto Montt luego de golpear a su pareja. En febrero de 2013 fue formalizado por lesiones menos graves en contexto de violencia intrafamiliar. Un mes después se aprobó la suspensión condicional del procedimiento porque la víctima se retractó de la denuncia.

Sin embargo, en mayo de 2013 fue detenido nuevamente por violencia intrafamiliar, esta vez por golpear y dejar en estado grave a otra mujer en Puerto Montt. Un año después se conoció la condena: un año de presidio menor en su grado mínimo por el delito consumado de lesiones graves en contexto de violencia intrafamiliar. Entonces, se le habría aplicado una medida sustitutiva de remisión condicional por el término de un año, con prohibición de acercarse a la víctima y portar un arma.

Según lo sostenido por el medio de Chiloé, Ríos incumplió su pena sustitutiva pero Gendarmería informó del hecho después de finalizado el período de observación, por lo que el juez dio por cumplida la sanción aunque “en forma insatisfactoria”.

En junio del mismo año fue detenido por otro asalto violento en Alerce, que terminó con una víctima apuñalada. En enero de 2014, la Fiscalía decidió no perseverar en la investigación y la causa se cerró. Más tarde, en agosto, una adolescente que lo catalogó como su pololo lo denunció por abuso sexual, aunque finalmente la causa no prosperó porque la víctima se arrepintió del testimonio.

Ríos fue detenido en octubre de 2014 por porte de arma blanca en la vía pública y nuevamente se solicitó el sobreseimiento de la causa. Además, el 18 de diciembre de 2015, agredió de pies y puños a su conviviente, dejándola con múltiples lesiones en su cara y brazo. También intentó arrastrarla a la vía pública y la amenazó de muerte. Aunque en varias ocasiones se intentó realizar el juicio oral simplificado -donde pedían 540 días de presidio- el hombre nunca fue encontrado y la causa nuevamente ese sobreseyó porque la víctima se había retractado.

Uno de los últimos hechos de violencia se vivió en tribunales en junio de 2017, cuando la madre de la pareja del imputado declaró a Carabineros que su hija estuvo perdida “y luego supimos que este tipo la tenía casi secuestrada en su casa, no la dejaba salir para ningún lado además de todos los maltratos físicos, psicológicos y sexuales que sufrió”. Luego de acompañarla a denunciar, constataron que la joven regresó a vivir a Alerce junto a Francisco Ríos. Pese a su denuncia, la Fiscalía decretó el sobreseimiento definitivo de la causa.

Esta vez, Ríos enfrenta una formalización por el delito de parricidio, al que se le suman otros episodios de maltrato hacia la pequeña, que incluyen quemaduras y lesiones de abuso sexual.