De fondo el símbolo del Meli Witran Mapu -que representa la tierra y sus cuatro puntos cardinales-, adelante el weichafe Lautaro con sus ropas de guerrero y arriba el título de la más icónica canción escrita por Víctor Jara: “El derecho de vivir en paz”. Cada vez que aparece en público se le puede ver con la misma polera, quizás como una forma de dar cuenta de la larga lucha que lleva hace más de un año y medio.

Es pasado el mediodía del viernes 9 de febrero. En pleno centro de Santiago, en las afueras de la Fiscalía Nacional, una decena de reporteros lo rodean. Hace apenas unos minutos acaba de concluir la reunión que él, junto a la abogada Natividad Llanquileo, sostuvieron con el fiscal nacional Jorge Abbott. En el encuentro, le entregaron la nueva carpeta investigativa que está llevando la Fiscalía de Panguipulli.

“Abbott y su equipo se comprometieron a estudiar la carpeta y proponer nuevas diligencias que vayan realmente enfocadas a esclarecer un asesinato”, declaró ante la prensa en el frontis de Catedral 1437.

Rubén Collío Benavides (41) se muestra tranquilo y sereno. Habla con convicción tras un año y medio de la muerte de su esposa, la activista medioambiental Yudy Macarena Valdés Muñoz (32), asesinada en su propia casa el 22 de agosto de 2016 y a la que, durante gran parte de este tiempo, se quiso hacer pasar por un suicidio. Recién hasta hace unas semanas, a mediados de enero, un nuevo peritaje del doctor Luis Ravanal Zepeda determinó que hubo participación de terceras personas en su deceso.

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Un día antes del encuentro con Jorge Abbott, Collío visitó la redacción de El Desconcierto. Un trarilonco y la misma polera negra que exige el derecho de vivir en paz eran parte de su vestimenta. Aquí aseguró que lo único que esperaba de la reunión con el fiscal nacional es que haga su pega. A la jornada siguiente, Abbott le dio su palabra de que lo haría.

“Esperamos que se cumpla esa palabra y que podamos realmente tener acceso a la justicia. Él reafirma que sí existe estado de derecho en este país y que ellos son los garantes de eso. Esperamos que cumplan su palabra, que demuestren que hay acceso a la justicia y que no existe impunidad”, apuntó Collío el viernes 9.

El mismo énfasis había hecho el día anterior, tras una reunión con la organización feminista Corporación Humanas: “la Fiscalía, la Policía de Investigaciones (PDI) y la Brigada de Homicidios tienen la obligación de investigar. Lo único que esperamos es que esta gente haga su trabajo”.

Macarena Valdés

—Estos últimos días han estado fortaleciendo lazos con organizaciones más allá de la causa mapuche. ¿Sientes que tras el peritaje que acredita que fue un asesinato ha habido más apoyo en la búsqueda de justicia?
—Al principio la gente tenía miedo de apoyar porque habían ciertas incertezas. Creerle a un tipo que vive arriba de la montaña y que dice que a su mujer la asesinaron es difícil, pero aun así hubo gente que nos creyó desde el principio. Hay otra que se ha sumado porque tiene la claridad, pero también hay gente que se ha sumado solamente porque es la ocasión de figurar, y en eso yo no me pierdo.

—Entre la gente que tiene la claridad, está -me imagino- Corporación Humanas.
—Claro. Hoy tuvimos una reunión con una de sus abogadas y que considero que fue muy productiva, porque nos aclaró muchas dudas. El municipio de Panguipulli, que comprometió sumarse a la querella, también. Porque hay que entender que esto no es la lucha de una sola persona o de una familia, es la lucha de la comunidad y del pueblo mapuche en sí, porque esto pasa más seguido de lo que uno ve, sólo que nosotros logramos visibilizarlo.

—¿Qué tan seguido?
—Todos los días, en todas las comunidades, se vulneran los derechos. Esta es la primera mujer que se hace visible que es asesinada, pero es muy probable que hayan habido más, muchas de ellas silenciadas.

Montajes todos los días

A Macarena Valdés la asesinaron justo al día siguiente de la amenaza de dos hombres en un vehículo con el logo de RP Global, trasnacional austriaca que buscaba instalar una mini central hidroeléctrica de paso en la localidad de Tranguil, Región de Los Ríos, y que encontró la oposición de las comunidades del sector. Dicha oposición era liderada por el ingeniero ambiental Rubén Collío.

Antes de la muerte de Macarena, RP Global había destruido un cementerio mapuche para colocar su sala de máquinas para la central, lo cual contraviene el Convenio 169 de la OIT suscrito por el Estado de Chile. Tras su muerte, la empresa instaló cables de alta tensión que pasarían justo fuera de la casa de la familia Collío Valdés, a la que Macarena se había opuesto activamente junto a su comunidad.

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La primera autopsia aseguraba que la muerte fue por ahorcamiento y descartaba la participación de terceros. Esa fue durante más de un año la tesis que defendió el Servicio Médico Legal junto a la Fiscalía de Panguipulli, la cual fue cuestionada por la defensa de la familia y no estuvo exenta de irregularidades.

Hasta antes de que la segunda autopsia concluyera que Macarena Valdés fue asesinada, el caso no había aparecido en los grandes medios de comunicación. En las últimas semanas, Chilevisión y TVN dieron cuenta del caso en sus noticieros, además de una nota en La Segunda. En todo este tiempo, Collío revela que RP Global no se contactó con su familia en ningún momento.

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—¿Ni siquiera mediante sus abogados?
—La única excepción fue cuando nosotros presentamos la querella criminal. Al par de días, ellos mandaron un abogado patrocinante sin que nadie mencionara o apuntara a RP Global dentro de esta querella, la cual está presentada contra quien resulte responsable. Aún así, mandan a este abogado, donde nos dan a entender que si es que la cosa va en contra de ellos en algún minuto, “esta es la persona que me representa”. Más contacto que eso no hemos tenido.

—Tras la aparición del caso en grandes medios de comunicación, ¿tu familia ha recibido amenazas o escarmientos de algún tipo?
—No he recibido amenazas ni llamados, pero han ocurrido algunas cosas extrañas alrededor de mi casa. Cosas raras que tratan de hacer pasar por normales, pero nada que esté fuera de nuestro control.

—Tengo entendido que están trabajando con la machi Francisca Linconao -acusada por el caso Luchsinger Mackay- en las instancias judiciales. Cuéntame por qué deciden unir ambas defensas.
—Nosotros como mapuche, al vernos atacados como pueblo, tenemos la obligación de unirnos y apoyarnos. A la machi se le está armando un montaje tal cual como el que se trató de armar para hacer creer que mi mujer se había suicidado. Casualmente, en ambos casos está involucrada la Fiscalía, las fuerzas públicas (ya sea Carabineros o la PDI) y casualmente las víctimas somos mapuche. Entonces tenemos que juntarnos, porque estamos enfrentando al mismo enemigo y a los mismos montajes en nuestra contra.

—¿Hace cuánto solidarizan en ambas causas?
—Hace harto tiempo, más allá de que ahora lo hicimos público. Cuando la machi estuvo en huelga de hambre, estuvimos afuera del hospital dándole nuestra palabra de apoyo. Cuando los presos políticos estuvieron en huelga de hambre, también estuvimos afuera de la cárcel. Y hoy, si es que podemos, también vamos a apoyar al machi Celestino, que cumple más de tres semanas en huelga de hambre. Somos un sólo pueblo y tenemos que unirnos y empezar a pensar como pueblo.

—En la misma línea, hace poco incorporaron a Natividad Llanquileo como abogada defensora.
—Que hayamos incluido a Natividad tiene que ver con su trayectoria y sus capacidades. La Natividad es una lamngen, es mapuche, y por lo tanto es quien mejor puede representar la visión nuestra. Además tiene un tremendo currículum como abogada. Se nos hace muy grato que se haya incorporado a nuestro equipo.

—¿Cuál es tu opinión de la Operación Huracán?
—¿Que qué opino de la Operación Huracán? (Risas) Es que es muy chistoso, ¿viste los mensajes que se mandaron por WhatsApp?

—(Risas) Sí: “¡Felicitaciones hermanos, operación exitosa!”
—Lo único que le faltó decir es “¡muy bien hecho oficiales, cambio!” (Risas). Era algo tan absurdo…

—Que, sin embargo, la prensa difundió como una verdad, quedándose con la versión de Carabineros.
—Son los mismos que pegaron el grito en el cielo cuando la machi Francisca se fue a Bolivia y dijeron que se escapaba. Hay mucha gente que ha sido influenciada por los grandes medios para pensar que el mapuche es delincuente. Y aquí hay una política de Estado que viene desde Cornelio Saavedra, en donde al mapuche se lo tilda de flojo, de ladrón, de borracho y -hace unos 20 años- se agrega este nuevo adjetivo que es el de quemacamiones y de terrorista, cuando en este país no existe el terrorismo. Anda a España, donde ponen una bomba en el metro y matan a 3 mil personas, eso es terrorismo. Si es que realmente fuese que son los mapuches quienes queman camiones, no han matado a un sólo camionero, por lo tanto eso no es terrorismo. Tal vez se podría considerar vandalismo, pero no califica para una Ley Antiterrorista.

—Además, muchas veces esos actos vandálicos son montajes.
—La Operación Huracán es sólo la punta del iceberg. Hay montajes todos los días contra los mapuche. Cuando se procesa a gente a través de la Ley Antiterrorista, eso ya es un montaje.

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Lo mínimo que uno puede hacer

En las declaraciones que dio a la salida de la Fiscalía Nacional, Rubén se refirió a la ausencia de garantías en el proceso judicial, a propósito de lo que ha ocurrido en la Operación Huracán. “Garantías no hemos tenido nunca. Nuestra garantía es la opinión pública. Hoy se ha logrado demostrar que hay una persecución sistemátizada del pueblo mapuche, donde se falsifican pruebas y formas de acusarnos y encarcelarnos. Esperamos que la presión social e internacional sean quienes hagan que tengamos acceso a la verdad también”, apuntó.

El día anterior, en la redacción de El Desconcierto, reveló que solicitaron una reunión con la presidenta Michelle Bachelet, para mostrarle la carpeta y para ver la posibilidad de que el gobierno se haga parte querellante de la investigación.

—¿Por qué el caso se ha entorpecido tanto? ¿Quiénes crees que son los responsables de aquello?
—(Silencio) ¿Quieres que te conteste la verdad o que te conteste la mentira?

—La verdad.
—(Silencio) Sería irresponsable de mi parte hablar de qué es lo que falla en un sistema que supuestamente funciona, pero en él hay un punto de quiebre que tiene que ver con las voluntades legislativas, políticas y económicas. Y en este caso, no ha existido voluntad de encontrar la verdad. No existió jamás la intención de investigar. Era mucho más fácil tildar esto como un suicidio y rotularlo así. Sería muy triste que esto estuviera ligado a la corrupción. Sería muy triste que hubiesen lucas de por medio para que esas voluntades no existieran. O que esas voluntades estuvieran frenadas a través del dinero. Lo que sí podemos decir -responsablemente- es que no ha existido voluntad de investigar de parte de la Fiscalía y la PDI o de hacer bien su pega de parte del Servicio Médico Legal.

—Tras un año y medio de búsqueda de justicia, me imagino que existe un desgaste tanto físico como emocional. ¿Cómo están tú y tu familia?
—En general todo es un desgaste. Tú te desgastas viniendo a trabajar encerrado 350 días aquí para tomarte 15 días de vacaciones y en ese tiempo tratar de vivir. (Silencio) La ‘Negra’ vale la pena… podría dedicar toda mi vida a esto y aún así valdría la pena…

Los silencios que aparecen en la conversación comienzan a distar de la serenidad y calma que tendrá al día siguiente en la Fiscalía Nacional. El recuerdo de Macarena se hace vívido y su voz comienza a quebrarse.

—Ella me entregó amor… calidad de amor, calidad de vida. Me entregó a mis hijos. Yo jamás voy a tener cómo compensar todo lo que me dio. Esto no es desgaste, es amor nomás. Es lo mínimo que uno puede hacer por una persona que de verdad valora… y vamos a seguir hasta el final. Nos vamos a seguir fortaleciendo y reinventando hasta que consigamos lo que creemos que es justo.