Fue un video en redes sociales lo que levantó las alarmas. Las reacciones xenófobas y racistas primaron ante el registro que mostraba a cerca de 300 haitianos llegar a Chile en un misterioso avión sin logo y que aterrizó en un lugar lejano en el aeropuerto de Santiago.

Una investigación de Ciper muestra que detrás de dicho fenómeno migratorio está un lucrativo negocio liderado por la aerolínea estatal de Mongolia, llamada Mongolian Airlines (MIAT).

Solo en enero de 2010, 2.542 personas llegaron a Santiago provenientes en uno de los 16 vuelos que realizó MIAT desde Puerto Príncipe, capital de Haití. La aerolínea arrienda desde noviembre de 2017 un avión Boeng 767-300 a Sunrise Airways, una empresa haitiana que significó la puerta de entrada a la firma asiática al lucrativo negocio del tráfico migratorio.

En el aeropuerto de Pudahuel ya le llaman “El Coyote” a la aeronave, en referencia a cómo han pasado ilegalmente personas entre las fronteras de México y Estados Unidos.

Mongolian Airlines viaja jornada por medio de Puerto Príncipe a Santiago, según los registros de la Junta de Aeronáutica Civil (JAC). Junto a ella, las otras líneas que hacen el traslado directo de Haití a Chile son la hoy cuestionada Latin American Wings (LAW), ONE y Copa Airlines. Todas ellas utilizan el vuelo “charter”, aprovechando la libertad que da el aeropuerto chileno para este tipo de aeronave.

La normativa chilena permite que cualquier avión que cumpla los requisitos de seguridad y un seguro para pasajeros y tripulante pueda aterrizar en Pudahuel.

El video que provocó la ola de comentarios xenófobos era de Dynamic International Airways, que provenía de Punta Cana. Esa empresa trasladó en diciembre de 2017 a 3.415 personas desde Haití a Santiago.