Pese a la promesa de que el aumento de parlamentarios no significaría un mayor costo para el Estado, a solo días del cambio de mando y de la asunción de los nuevos congresistas, el gobierno acaba de traspasar $2.100 millones al Senado para costear la incorporación de los nuevos legisladores.

Según la reforma que cambió el sistema binominal, con las elecciones pasadas el número de senadores aumentó de 38 a 43. En las próximas, en 2022, el número pasará a 50.

La situación generó una polémica, pues la Cámara de Diputados, que aumentará sus miembros de 120 a 155 este domingo, no recibió extra financiamiento de parte del gobierno y costeó la incorporación solo mediante la reasignación de fondos disponibles.

“El ministro de Hacienda (Nicolás Eyzaguirre) y el director de Presupuestos (Sergio Granados) tienen que darle una explicación al país”, dijo el presidente de la Cámara, el diputado Fidel Espinoza (PS).

“Cuando fue esta discusión en el marco de las tratativas por la Ley de Presupuesto, el gobierno nos hizo saber que ellos estaban llanos a otorgarnos recursos bajo la vía de recursos que vayan en el marco de la instalación del nuevo Parlamento, y eso, para nosotros, hubiese sido a lo mejor un alivio de no haber tenido que bajar ningún solo peso en otro tipo de asignaciones, pero nosotros no lo aceptamos”, agregó.

Por su parte, el ministro de la Segpres, Gabriel de la Fuente, reconoció que el compromiso de no comprometer más costos para los parlamentarios no pudo concretarse. “Lo que nosotros aspirábamos es que tuviese costo cero. Lamentablemente, no obstante el gran esfuerzo que hicieron ambas cámaras, esto no se pudo materializar en la magnitud que se necesitaba”, dijo el ministro.

En tanto, Nicolás Eyzaguirre, ministro de Hacienda, justificó la decisión: “El costo cero siempre se refirió a que no eran gastos recurrentemente mayores”.