La directora catalana eflexionó acerca del compromiso de Hollywood hacia el trabajo de las mujeres y animó a sus pares a “predicar con el ejemplo” tal como hace ella con su propia productora, donde la presencia femenina es mayoritaria.

Isabel Coixet aplaudió la propuesta realizada por la actriz Frances McDormand al momento de recibir el Óscar, una cláusula de inclusión que garantizaría que el reparto y el equipo cinematográfico esté integrado por mujeres o representantes del mundo LGBTI. Sin embargo, cuestionó que la actriz solo haya participado de una cinta dirigida por una mujer.

En entrevista con Efe, la cineasta señaló que hay estrellas que “hablan mucho, se ponen el lacito y visten de negro” pero luego se niegan a trabajar con directoras. A la vez, cuestionó que otras actrices que “están siendo muy vocales” contra el machismo, como Reese Whiterspoon terminen produciendo “series escritas y guionizadas por hombres”.

Recientemente, la realizadora logró el Goya a la mejor película con su cinta “La librería”. En la última gala los premios, Coixet propuse a varias mujeres presentarse en la alfombra roja en pijama, una idea que no logró mayor convocatoria.

“A mí todo esto de las ceremonias me aburre mucho (…). Así que pensé, si hay que reivindicar, hagamos algo divertido y que te haga pensar en esta servidumbre de actrices convertidas en modelos y pasadoras de joyas, zapatos y vestidos”, señaló.

Además, evaluó el impacto del feminismo en su propia vida y trabajo: “Ahora ya tengo que gritar menos, pero al principio estaba claro que hacía falta, porque si decías las cosas de una manera normal no te hacían ni puto caso, y es por eso que yo he llegado a esta lucha muy cansada, porque he tenido que gritar mucho”, declaró.

La directora aseguró que aún le hacen “sobredemostrar” su talento al pedirle explicaciones como no harían con un hombre: “A veces te hacen que sobreexpliques las cosas. ‘Oiga, ¡yo a usted no le tengo que explicar nada!’ Yo ya he hecho 13 películas, voy por la número 14 , y ahora tener que justificar lo que hago me parece un auténtico coñazo“, argumentó.

Por estos días, Coixet está trabajando en un nuevo proyecto que se presentará en salas y en Netflix: la historia aborda una relación de amor entre Elisa y Marcela, dos profesoras gallegas que se casaron por la iglesia en 1901, logrando engañar al cura y a todo un pueblo.

“Me fascina sobre todo lo que no sabemos de su historia, porque aunque existe una huella documental, hay muy pocos testimonios que entendiesen que es lo que estas mujeres sentían (…) y cómo por un tiempo llegaron a estar convencidas de que podían engañar a tanta gente, siendo unas tipas tan inteligentes”, sentenció.