Ha sido un largo trajinar en todo lo relacionado con la Operación Huracán, el mediático operativo de Carabineros que en septiembre pasado detuvo a ocho reconocidos dirigentes mapuche, acusados de una serie de atentados incendiarios en La Araucanía y Los Ríos.

Con el pasar de los meses fue saliendo a la luz de la verdad. La Fiscalía cuestionó los peritajes -interceptaciones telefónicas que darían cuenta de los mensajes- y los acusados pasaron a ser los propios Carabineros, en un conflicto que provocó la salida de la cabeza de la institución, Bruno Villalobos y del director de Inteligencia, Gonzalo Blu.

Ahora, todo parece apuntar que detrás de la operación que buscó culpar a Héctor Llaitul y otros dirigentes mapuche estaban, sobretodo, el capitán (r) Leonardo Osses Sandoval y el civil Alex Smith Leay.

Un reportaje de Ciper da cuenta de que la principal vinculación al líder de la CAM proviene de un intercambio de mensajes. El contenido de esa conversación salió de un archivo de nombre “Llaitul.txt”, que fue enviado desde el correo de Osses a Smith.

La Policía de Investigaciones (PDI) realizó meses después un peritaje a los celulares incautados, dando cuenta de que a las 4 de la madrugada del 24 de septiembre, el celular marca Alcatel allanado a Llaitul se conectó a internet vía un modem marca Huawei. Lo llamativo es que en cada incautación, los teléfonos quedan en “modo avión”, para evitar que se modifique información que contiene.

Al conectarse a internet, alguien ingresó a una cuenta Gmail descargó el archivo de nombre “Text.txt”, que contenía el mismo contenido enviado por Osses a Smith. Y acá viene la pieza que faltaba: Los funcionarios Marvin Marín, Darwin Vásquez, Manuel Riquelme y Marcos Sanhueza -todos de Labocar y vinculados en la investigación- declararon al fiscal Carlos Palma que el dueño del modem Huawei no es otro que Leonardo Osses Sandoval.

El reportaje también da cuenta de que de que el mayor Patricio Marín Lazo, segundo al mando de la Unidad de Inteligencia Operativa Especializada de Temuco (UIOE), ordenó que los celulares incautados sean guardados en las oficinas de dicha unidad y no en Labocar. Ahí estuvieron 32 días resguardados bajo llave en la noche. Los mismos funcionarios que declararon ante Palma dijeron que la única persona que tenía acceso a la sala donde estaban era Osses Sandoval.

Osses y Smith también están en entredicho por un caso de la pérdida de armas en una comisaría en Iquique, donde se culpaba a unos funcionarios de Carabineros. Los cuestionados hombres de Inteligencia fueron convocados para utilizar sus aplicaciones estrellas: “Antorcha” y “Tubicacion”.

En dicha investigación, el ingeniero Smith colaboró por primera vez con la justicia desde que su nombre se volvió público: Reconoció que las imágenes de las armas que estaban en los celulares de los acusados fueron implantadas.

Hoy, la investigación de Palma cuestiona la real existencia de ambas aplicaciones desarrolladas por Smith.