Los abusos sexuales al interior de la iglesia fueron la piedra en el zapato de la visita del Papa Francisco a Chile en enero de este año. Quizás su frase más polémica fue cuando se refirió al caso de Juan Barros, obispo de Osorno acusado de ser cómplice y encubridor de Fernando Karadima. “No hay una sola prueba en contra, todo es calumnia”, dijo el sumo pontífice.

Sin embargo, mientras todas las miradas estuvieron puestas en la presencia de Barros en los distintos actos de la visita papal, hubo otros hechos que pasaron desapercibidos. Así lo reveló The Clinic, al dar cuenta de una reunión entre Jorge Bergoglio y Mariano Varona, quien llegó a ser provincial de los maristas en Chile y que, tras su retiro, fue el encargado de prevenir los abusos sexuales dentro de la congregación. Fue en ese rol en el que se le ha apuntado como uno de los principales encubridores de los abusadores.

Varona falleció el pasado domingo, y no se hicieron esperar las protestas de los alumnos del Instituto Alonso de Ercilla para que no se le rindieran homenajes. De hecho, los directivos decidieron finalmente no velarlo en el establecimiento, como estaba previsto.

The Clinic reveló una fotografía en la que aparece Varona estrechando manos con el Papa Francisco, mientras de fondo aparece Ivo Scapolo, Nuncio Apostólico que representa al Papa en Chile. Tras una serie de consultas de parte de ese medio, desde la nunciatura apostólica aseguraron que durante el último día de la visita papal se dio la oportunidad a distintas personas “colaboradoras y cercanas” para que se vieran con Bergoglio. “Se trató de un saludo muy breve. Entre aquellas personas se incluyó al hermano Mariano Varona en calidad de superior de la comunidad marista que reside frente a la Nunciatura”, dijeron.

Una percepción completamente distinta es la que se llevaron las víctimas de los maristas. “La foto fue tomada en la Nunciatura Apostólica, mismo lugar donde el Papa se juntó con víctimas de abusos sexuales eclesiásticos. Para nosotros es una bofetada en la cara por parte de la Iglesia Católica, que su máximo representante se ha juntado con el símil del Mamo Contreras en los maristas: un hombre que no se ensuciaba las manos. Con su muerte, Varona –igual que el Mamo- se llevó toda la información”, dijo Isaac Givovich, yerno de Joaquín Lavín que fue víctima de Adolfo Fuentes.