Este 4 de abril será una fecha decisiva para el futuro político de Brasil. El ex presidente Lula da Silva, favorito en las encuestas para vencer las elecciones de octubre próximo podría terminar encarcelado, caso el Supremo Tribunal Federal (STF, máxima instancia judicial del país) decida que la última condena que recibió, en enero de este año, debe ser cumplida ahora y no solamente tras la evaluación del caso por la última instancia judicial (que es el mismísimo STF).

Ante esa situación, llama la atención el hecho de que muchos generales del Ejército brasileño hayan utilizado su Twitter este martes 3 para publicar mensajes que, aunque no citan a Lula, tienen un sentido bastante claro en su contra.

El mensaje más claro de todos fue el del mismísimo comandante-jefe de las FFAA, general Eduardo Villas Bôas, quien publicó dos mensajes en secuencia. El primero dijo que “en la situación que vive Brasil actualmente, hay que preguntar a las instituciones y al pueblo ¿quién realmente está pensando en el bien el País y en las generaciones futuras, y quién está preocupado solamente con sus intereses personales?”, y luego agregó: “aseguro a la Nación que el Ejército Brasileño juzga compartir el anhelo de todos los ciudadanos de bien que repudian la impunidad y respetan la Constitución, la paz social, la democracia, y por ello se mantiene atento a sus misiones institucionales”.

Minutos después, fue la vez del general Geraldo Miotto, que respondió el mensaje de Villas Bôas: “¡Comandante! ¡Estamos juntos en la misma trinchera! ¡Pensamos de la misma manera! ¡Brasil por encima de todo! ¡Acero!”. Lo siguieron los generales Paulo Chagas (“tengo mi espada al lado, el caballo listo y espero sus órdenes”) y José Luiz Freitas (“una vez más el Comandante del Ejército expresa las preocupaciones y anhelos de los ciudadanos brasileños que visten fardas”).

Por la tarde, un general en retiro, Luiz Gonzaga Schroeder, había publicado un mensaje mucho más claro, directo y amenazante para la democracia. En entrevista para el diario O Estado de São Paulo, el militar dijo que si el STF no decide contra Lula, estará actuando como “inductor de la violencia” y que una posible candidatura de Lula a la presidencia obligaría a las FF.AA a intervenir en la política: “será deber de las Fuerzas Armadas actuar para restaurar el orden, pero creo que no será necesario llegar a tanto”.

La confirmación de la condena a Lula gana importancia por el hecho de que podría sacarle de la carrera presidencial siendo él favorito para ganar incluso en primera vuelta si eso no pasa – tiene más de 40% en la mayoría de las encuestas y dobla a sus rivales más cercanos, como el diputado y ex militar Jair Bolsonaro.

Globo también presiona

Algo que llamó la atención en el mensaje del general Villas Bôas fue el horario en que publicó el mensaje, justo en la hora del telenoticiero Jornal Nacional, del canal Globo, el más asistido de Brasil. De hecho, el conductor William Bonner cerró el noticiero leyendo el mensaje de Twitter del general, y más que eso, explicando a los televidentes que se refería a la decisión del STF sobre Lula, para que quedara claro.

Antes de eso, Globo también habló de las manifestaciones en Brasil sobre la decisión del STF. Este martes fue lleno de actos sobre el tema, unos a favor otros en contra de Lula. Aunque hubo miles de adherentes en algunos actos, ninguno logró una masividad comparada a otras protestas realizadas en años anteriores.

Al menos el martes, las movilizaciones en contra de Lula tuvieron más participación que los favorables a él. Sin embargo, en el lunes, la izquierda brasileña realizó su acto más unificador desde el retorno de la democracia.

Frente Antifacista

Con motivo del atentado a bala contra la caravana de Lula y el asesinato de la concejala Marielle Franco, los líderes progresistas brasileños decidieron crear lo que llamaron de Frente Antifacista. En la jornada de lanzamiento del movimiento, en Río de Janeiro, estaban presentes los tres presidenciables de la izquierda: Lula da Silva, del PT, Guilherme Boulos, do PSOL, y Manuela D´Ávila, del PC, además del reconocido cantautor Chico Buarque y familiares de la concejala del PSOL, Marielle Franco.

La reunión fue convocada por el líder del PSOL, el diputado Marcelo Freixo, quien en otros tiempos fue un feroz crítico de Lula. La idea sería unir fuerzas en contra la escalada de la violencia política protagonizada por movimientos ultraconservadores de derecha. Los candidatos prometieron hacer una campaña sin ataques entre sí, pero sobretodo hicieron un compromiso de unir fuerzas y militantes para contrarrestar los ataques de grupos de derecha a sus campañas, como las que sufrió la caravana de Lula, a fines de marzo.