No habían pasado ni 15 días del nuevo gobierno de Sebastián Piñera cuando sufrió una de sus primeras grandes polémicas. Esto porque desde el Ministerio de Salud se publicó el “Protocolo para la manifestación de objeción de conciencia”, que permite a instituciones que reciben recursos del Estado acogerse a esta figura para no respetar la ley de despenalización del aborto en 3 causales.

(Ve en El Desconcierto: Las claves para entender el nuevo protocolo que facilita que objetores se nieguen a garantizar el aborto en 3 causales).

La medida le ha valido al ministro de Salud el anuncio de una interpelación en su contra, presentada por la bancada de diputados del Partido Radical. “Está torciendo el espíritu de la ley que se promulgó después de 4 años de arduo trabajo parlamentario”, dijo la diputada Marcela Hernando. Por otro lado, el Partido Socialista recurrió a la Contraloría para revertir el nuevo protocolo del Minsal. Todo esto sin mencionar las protestas ciudadanas que se han dado por el polémica decisión.

El Mostrador reveló luego que el ministro de Salud ni siquiera avisó al presidente Piñera sobre esta modificación del protocolo. Y así lo admitió el mismo Santelices el día de ayer: “Ustedes comprenderán la agenda que tiene el Presidente, no todos los temas los conversas directamente con él, pero sí lo conversamos con miembros del equipo y con eso uno cumple con el deber de tener las adecuadas coordinaciones”.

“Fue un tema que se conversó con las personas que era pertinente hacerlo y se llegó a la determinación que se tuvo”, agregó el ministro.

El principal perjudicado fue el jefe de gabinete Mario Villalobos (Amplitud), quien dejó sus funciones al ser identificado como uno de los principales responsables de que el protocolo no pasara por la presidencia.