Luis Garrido (UDI) fue el nombre que eligió el gobierno de Sebastián Piñera para que ocupe el puesto como actual gobernador por la provincia de Antofagasta.

Lo llamativo de toda esta historia es la “prueba de la blancura” que aplicó Chile Vamos para designarlo, y que él mismo relató en conversación con Timeline Antofagasta, donde contó que durante el verano estaba almorzando junto a su familia cuando recibió una llamada de la vocera de gobierno, Cecilia Pérez (RN).

Ellos se conocían de antes según explicó Garrido, de la época en que él se desempeñaba como gobernador de El Loa y Pérez como ministra del Sernam y habían realizado actividades juntos, por lo que la conversación fue distendida y relajada.

“Conversamos y me hace la pregunta del millón: ‘¿Oye, le has pegado a tu señora?‘. Así me pregunta y le digo: ‘ministra, mire, esta semana no’ y ella me decía ‘ya, córtala’. Le dije, ‘no, ministra, no. para nada. Tengo muy buena relación con mi familia, mis hijas y no, nunca. Y si usted me está preguntando, no tengo Dicom, no tengo nada, parezco recién nacido, ni deudas tengo’, y eso fue todo”, relató.

Garrido agregó que tuvo miedo de que le pidieran que estuviera al mando de alguna Seremía, así que llamó a un par de amigos de Santiago y les pidió ayuda: “No me vayan a pedir que sea una Seremía, cómo le digo que no a una ministra, así que sáquenme de esto que yo no quiero ir de Seremi”.

Al rato después, volvió a recibir un llamado de Pérez, que finalmente le explicó: “Don Luis, lo llamo en nombre de su excelencia el Presidente de la República, don Sebastián Piñera, quien lo invita a ser parte de su gabinete como gobernador de la provincia de Antofagasta”.