Aunque por sobre la densa maleza que lo rodea se puede ver tanto el Mall Plaza La Serena como la Avenida del Mar, el largo camino sin pavimentar de la calle Antonio Aguilar da la impresión de una zona campestre. Entre tierra y piedras, y bajo un sol apabullante, comienza a escucharse el dembow:

—Tú en mí buscas venganza, yo en ti busco un sueño. Dime entonces qué hacemos.

En la esquina con calle Pacífico está el complejo Hotel Serena Dream. Justo ahí hay dos carabineros. Más allá, en la entrada, hay dos guardias privados. La reja atraviesa todo el camino, pero justo a la mitad, y mientras sigue sonando “Quizás” de Tony Dize, una mesa de ping pong sostiene el duelo de duplas: Nathalie Quezada y Karen Araya versus Claudia Soto y María José Rojas.

Son las 17 horas y el calor pega fuerte sobre la capital de la IV Región. A esta hora, en Coquimbo, juegan Venezuela y Bolivia por el Grupo B, pero ellas están en otra. Javiera Grez controla la música y bajo su administración pasan algunos de los mejores reggaetones de ayer y hoy. En las paletas el duelo está parejo. Más allá, Christiane Endler toma sol al lado de la piscina. De fondo se pasea el técnico José Letelier, mirando las actividades de sus pupilas.

“Hola, chiquillas: ¿les quedarán entradas?”

No hay despliegue de seguridad ni algún tipo de protección especial, no están en zonas exclusivas y quien quiera puede conversar con ella. Aún así, no existe asedio de la prensa ni de los hinchas, aunque estos últimos sí llegan de a goteo -todos en auto- hasta el sector.

El primero es un joven padre con su hija de 7 años. Estaciona el auto en el despejado camino de tierra, su tímida hija lleva unos guantes de arquera y se esconde tras sus piernas mientras él les pregunta a las que juegan ping-pong:

—Hola, disculpen: ¿estará esta jugadora… ahh, cómo es que se llama?

Las cuatro no dudan en quién se refiere y la revoltosa Nathalie Quezada pega el grito hacia la zona de piscina: “¡Tiane, te buscan!”.

Christiane Endler camina con parsimonía y se acerca a la reja. El padre le dice a la capitana de la selección que su hija la admira mucho y le pide si le puede firmar los guantes y sacarse una foto. Ella acepta con una sonrisa y cumple los deseos de la pequeña. El padre y sobre todo la niña le agradecen y la arquera de 26 años responde: “cuando quieran”.

Otro auto se estaciona, ahora más cerca de la entrada. De él baja Carla Guerrero, junto a su familia, con bolsas de supermercado. La mejor defensa de América está en la calle como cualquier persona, ayudando a descargar y compartiendo con los suyos, quienes también entran al hotel.

El tercer auto incluye a una madre con su hijo de 15 años. La señora al parecer ya había venido otros días, porque la saluda con naturalidad. Aunque quizás es simplemente confianzuda.

—Hola, chiquillas. Oigan, saben que fui a la municipalidad y ya no quedan entradas en ningún lado. Quería preguntarles: ¿a ustedes no les quedarán algunas para ir con mi hijo? Nosotros fuimos a apoyarlas en los otros dos partidos.

Ellas se miran. Quezada dice: “parece que a la (Yessenia) Huenteo le quedan”, pero la Cote Rojas se adelanta y trae tres tickets de zona Pacífico. La madre y el niño les agradecen y se van. Luego, una joven pareja pregunta por Claudia Soto, quien saca otro par de entradas. La mujer cuenta que se las había pedido por Instagram y la volante de la Roja le dijo que viniera a buscarlas al hotel.

Por último, una madre y otra niña llegan a buscar a Nathalie, quien deja el partido de ping pong para recibir una carta hecha por la propia pequeña. Tras la respectiva foto, la mamá les dice al resto de chiquillas: “mañana las vamos a ir a ver, tienen que ganar”.

Cote Rojas: “Quiero puro meter un gol”

En todo este rato no ha dejado de sonar reggaetón. Pasan desde la reciente “Perro fiel” de Shakira ft. Nicky Jam hasta clásicos como “Oye mi canto” de Nina Sky ft. Daddy Yankee.

Javiera Grez, la DJ de la tarde, decide ir a echarse al lado de la piscina y la volante Ana Gutiérrez (Colo Colo) asume el cargo, pero cambia la línea editorial hacia la cumbia y pone “Debería odiarte” de Noche de Brujas. Karen Araya pide que la cambien, pero Quezada se interpone: ¡A mí me gusta! Déjala, de ahí ponís tú música”.

María José Rojas, en tanto, pregunta si ya hay que irse al torneo. Le contestan que aún no, que a las 19 horas. El torneo al que se refieren es uno de FIFA 18 en PlayStation 4, y adentro a Cote la espera Yanara Aedo para enfrentarla.

Antes de eso, la delantera del Orca Kamogawa de Japón se da un rato para conversar con El Desconcierto. Se muestra tranquila, dice que están relajadas y que se tienen fe para pasar de ronda, que ya pasaron los dos equipos más difíciles y que contra Uruguay no les cabe otro resultado que la victoria.

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—Oye, que están relajadas.
—Sí, es que entrenamos en la mañana y ahora tenemos libre. Con la fecha de descanso nos hemos repuesto y ahora estamos listas para pelear la clasificación.

—¿Cuándo viene tu gol? Tanto contra Paraguay como con Colombia casi cae.
—Pucha, sí… quiero puro meter un gol. Ojalá contra Uruguay salga.

—Me sorprende que sean tan accesibles. Pensé que habría mucha seguridad y prensa asediándolas, cuando en realidad uno puede llegar y conversar con ustedes.
—Es que nadie nos conoce todavía. La gente que viene es muy cariñosa y nosotras si podemos les damos entradas porque queremos que nos apoyen. A nosotras nos interesa jugar y ganar.

Instagram: @coterojas7

Chile depende de sí mismo para clasificar

La práctica matutina en el Complejo Deportivo La Alpina trajo como novedad la inclusión de la goleadora de Colo Colo Yessenia Huenteo en la oncena titular, quien viene saliendo de una dolencia muscular que no le ha permitido estar en su 100%. Además, el técnico Letelier ensayó las salidas desde el fondo con las centrales Guerrero y Sáez para no repetir las imprecisiones del primer tiempo ante Colombia.

La Roja no depende de nadie para pasar a la fase final. Si gana los partidos ante Uruguay y Perú se asegura un cupo entre las cuatro mejores, sin importar lo que haga Paraguay ni la diferencia de goles.

Las entradas al duelo de hoy están totalmente agotadas y se prevee un lleno total en La Portada. En el intertanto, el plantel de la Roja sigue afiatándose y esperando darle una alegría a la ciudad que tanto cariño les ha entregado.

Instagram: @claudiasotooo