Un libro leído es un libro terminado. Pero en la era de la información, con tan poco tiempo y tanto que leer, el hábito de dejar libros “botados”, es decir, sin haber finalizado su lectura está extendido al punto de llegar a tener un nombre: Book-block, o “bloqueo lector”.

Tal como otras costumbres vinculadas a la lectura, como apilar libros nuevos sin empezar su lectura tsundoku en japonés—, que incluso tiene una comunidad de apoyo en la red social para librópatas, Goodreads, donde los usuarios comparten sus experiencias comprando libros y acumulándolos en repisas sin leerlos, el bloqueo lector también tiene que ver con la gran cantidad de publicaciones, que sólo aumenta con el paso del tiempo, pero también con uno mismo. Si seguir leyendo esa larga novela no te motiva, ¿Para qué insistir?

De acuerdo a una encuesta realizada por la fundación Reading Agency, en Gran Bretaña, el 54% de la población sufre de este mal. Otra cifra que llama la atención es que el 22% de los consultados considera un pecado mortal abandonar un libro a medio camino. Los libros que más han sido causa de bloqueo lector son 50 sombras de Grey, El Señor de los Anillos y Harry Potter y la Orden del Fénix.

Sue Wilkinson, CEO de Reading Agency, aconseja a quienes padecen del bloqueo que “en una época en la que tantos libros brillantes están siendo escritos y publicados, uno jamás debería obligarse a leer algo que no está disfrutando”. Tal vez es hora de devolver el libro al estante e intentar con otro libro. U otra cosa.