Corría el año 2011 cuando Juan Pablo Rojas decidió, junto a otros compañeros, hacer frente a una realidad adversa que ya no era solo personal, sino colectiva: la realidad de tener una vida cortada, fracturada por instituciones del Estado que se han esmerado en impedir el desarrollo natural de seres humanos, enviando a Dicom a jóvenes que estudiaron, algunos que terminaron y otros que no pudieron, y que ahora no pueden pagar y que por ello no obtendrán el crédito hipotecario para postular a una casa propia, por ejemplo; o no podrán contar con la plata para una operación porque el Fisco les va a retener la devolución de impuestos.

Al pensar en que tendrá que representar a tantos jóvenes, a tantas madres que lo llaman desde Chiloé, desde Copiapó o Arica para preguntar cómo pueden salir de la tortura de la persecución de un banco, Juan Pablo se emociona, porque habrá algunos a los que no podrá representar: a los endeudados que murieron, a sus compañeros frustrados que decidieron suicidarse luego de quedar amarrados a un crédito tras comprobar que sus sueños se habían roto estudiando Criminalística, una carrera establecida como un fraude por el propio sistema. Juan Pablo, que terminó la carrera, la que encontró como verdadera vocación tras haber ingresado a otros planes de estudio anteriormente, también sufrió ese fraude, y quedó a la deriva del endeudamiento mientras intentaba rehacer su vida en trabajos precarios, en empresas industriales que no le activaban el cerebro, en el intento por volver a estudiar y reencantarse con una pasión.

Así, Juan Pablo Rojas, que demandó a la casa de estudios que lo estafó sin recibir reparación, retomó los estudios, ahora en Derecho, a la par que formaba la organización Deuda Educativa, recibiendo tímidamente las primeras denuncias desde redes sociales, de gente que se informaba por el boca a boca, hasta que juntaron tantas carpetas que generaron demandas colectivas, avanzando paso a paso también en lo político, obligando a candidatos presidenciales a incluir sus propuestas en los programas presidenciales.

Hoy, el paso de la Comisión lo siente Juan Pablo como un fruto de todo este trabajo, y con la mira puesta en conformación de un movimiento político de endeudados, da detalles de lo que espera de la investigación en Congreso, mientras sigue haciendo empanadas con su madre, como lo hizo antes, durante y después de la estafa, antes durante y después del renacer en un movimiento social que hoy representa a muchos más que él y sus compañeros muertos; representa un millón y medio de chilenos. Y representa también la pasión y vocación, la de dirigente que lucha por otros, que a tantos años del inicio de sus sueños mueve sus deseos por encontrarse pleno.

La diputada Camila Rojas (FA) invitó a Juan Pablo Rojas a exponer a la comisión

—¿Cómo se gestó tu participación en la comisión de Educación?
—Nosotros llevamos cuatro años tocando las puertas del Congreso, para ir a denunciar las ilegalidades y los abusos que conlleva la problemática de los créditos universitarios, y muy particularmente lo que nosotros habíamos descubierto con el CAE. Lamentablemente, nunca nos quisieron escuchar hasta que ahora, a través de la diputada Cristina Girardi -que está de presidenta de la comisión- y de Camila Rojas –ex presidenta de la Fech y actual diputada-, fuimos invitados a la comisión de Educación el martes 10 de abril y pude exponer la problemática actual sobre los endeudados educacionales, del CAE, del Corfo y del Fondo Solidario, y particularmente con el caso del aval del Estado le entregamos a la comisión los antecedentes de las seis demandas colectivas que hoy día ya existen en los tribunales –todas declaradas admisibles y todas notificadas a los representantes legales de los bancos que participan del negocio del CAE-, denunciando algo que el Sernac no se atrevió a hacer y algo que en el ministerio no se descubrió, que son ilegalidades en los contratos de prestación de servicios en el Crédito con Aval del Estado.

—¿Cuáles son esas ilegalidades?
—Hay ilegalidades que tienen que ver con el hecho de que a los estudiantes se les hace firmar un mandato en blanco que contienen los contratos bancarios, un mandato en blanco que está prohibido en todos los contratos de adhesión. El CAE es un contrato de adhesión, porque o aceptas o no estudias. Tienes que aceptar todas las cláusulas que vienen en ese tremendo contrato, que nadie entiende, ningún joven de 18 años entiende esos contratos; y está prohibido tener mandatos en blanco dentro de un contrato de adhesión. Estos mandatos en blanco le otorgan poder al banco para que ellos llenen los pagarés, entregándole a un tercero esa potestad. Un tercero que nadie conoce. El estudiante no sabe quién va a firmar su pagaré, pero no lo firma el estudiante. Eso ya es una ilegalidad. Lo otro es que el Crédito con Aval del Estado se ofrece como si fuera un beneficio social, en circunstancias en que es un crédito de consumo bancario. La comisión Ingresa hasta el día de hoy falsea la real dinámica del CAE, que es un crédito de consumo bancario. Entonces los estudiantes cuando terminan sus carreras terminan pensando que si no tienen trabajo no van a pagar, cosa que no es así. El banco te persigue sí o sí. Eso junto a otras ilegalidades que tienen que ver con temas más de profundidad legal. Quien descubrió estas prácticas fue el abogado Belisario Prats, profesor universitario y abogado bancario. El trabajó muchos años en los bancos y sabe muy bien cómo funcionan los bancos. Los diputados no sabían sobre las demandas, el Sernac tampoco se ha hecho parte de las demandas. En base a las denuncias serias que expusimos en la comisión de educación es que exigimos la formación urgente de una comisión especial investigadora para que realicen la función para la cual están mandatados los diputados, que es fiscalizar. Hay que investigar por qué el Sernac, si estaba en conocimiento de las ilegalidades del contrato, en vez de demandar ellos a los bancos se fue a negociar con la banca un mejoramiento en las condiciones de las clausulas contractuales; siendo que el director del Sernac de la época debió él de motu propio haber iniciado estas demandas colectivas que nosotros tuvimos que iniciar de manera particular. Así también estamos pidiendo la responsabilidad de la comisión Ingresa y del Ministerio de Educación, porque los bancos han señalado en todas sus contestaciones de las demandas que ellos recibieron los contratos ya redactados, por tanto quienes hayan redactado esos contratos son los entes educacionales, la comisión Ingresa y el Ministerio, sin perjuicio de que los bancos tendrían que haber revisado que esas cláusulas contractuales se adecuaran a la legalidad vigente.

—¿Todos los gobiernos, desde la creación del CAE han tenido responsabilidad en que continúen los abusos?
—Todos los gobiernos: Concertación, Nueva Mayoría y también el de Sebastián Piñera. Piñera entregó una rebaja del 2% con lo que hoy día salen a rasgar vestiduras diciendo que hicieron algo por la gente, pero lo que no señalan es que ellos tampoco detectaron las cláusulas ilegales. En esa época estaba de director del Sernac José Antonio Peribonio, quien participó en la estafa de Criminalística en la UTEM. Él me hizo clases a mí y también me estafó, por eso yo participé de una toma del Sernac. Peribonio tampoco fue capaz de detectar las irregularidades de los contratos del CAE y hoy día tampoco lo han hecho, y en este mes de gobierno tampoco han sido capaces de denunciar lo que nosotros estamos diciendo. El Sernac todavía no se hace cargo de estas demandas. Por lo tanto hay una responsabilidad transversal, política y administrativa, en estas irregularidades.

—¿Cuáles han sido las consecuencias más extremas que han evidenciado estas ilegalidades?
—En el caso de CAE sí se puede embargar. Nosotros tenemos casos de gente que han embargado, no son muchos, pero el banco podría embargar. Lo que hace el banco es cobrar la garantía estatal antes de llegar al embargo, porque le sale mejor al banco que el Estado le pague dinero fresco a ir a embargar y rematar bienes de familias que son sencillas, son humildes, de clase media, cuyo remate de bienes no va a cubrir la millonada que significa la deuda del CAE. Pero estas irregularidades atentan contra el derecho del consumidor. Y es triste que lo diga así, pero hoy día los estudiantes somos consumidores en Chile y es en base a esta ley que tenemos que regirnos, porque hoy día en Chile todavía no se ve la educación como un derecho social, que es a lo que nosotros aspiramos como movimiento. Lo que tendría que ocurrir aquí es que todo este abuso, en el que han incurrido los bancos sea condonado, y para eso necesitamos que la comisión especial llegue a determinar responsabilidades legales, y también responsabilidades políticas. Aquí hay responsabilidades políticas y son aquellos políticos que crearon el CAE quienes tienen que salir a explicar cuál fue la lógica de crear este crédito, porque hoy día lo único que estamos viendo es que fue con una lógica de mercado, de enriquecer a los bancos a costa no sólo de los estudiantes sino que también del Fisco, que es plata de todos los chilenos.

Ricardo Lagos y Sergio Bitar

—Para la formación de la comisión hubo dificultades desde el PS, que en primera instancia a partir de la oposición de ciertos diputados, decidió restarse. ¿Qué te pareció esa primera postura, luego modificada?
—Nos da pena la actitud del PS, creemos que tienen que honrar la memoria de Salvador Allende, no creo que a Allende le haya gustado la actitud que tomaron ciertos diputados de la bancada socialista, al señalar que no hay que buscar responsabilidades políticas. Nosotros apuntamos a Ricardo Lagos y Sergio Bitar, creadores del CAE. Ellos pidieron que no se les citara a dar explicaciones a la comisión, nosotros en nuestra exposición a quienes señalamos es a ellos, ellos tienen que responder por qué crearon este CAE, que hoy nos damos cuenta que significó un desmedro en las familias chilenas en beneficio de la banca y esperamos que eso se corrija. Ya nos han contactado diputados de la bancada socialista para poder conversar y nuestra intención es que ellos también colaboren para que se sepa la verdad del CAE, y también del Corfo, del Solidario; porque esta participación en la comisión busca establecer responsabilidades en todos los créditos, porque todos los créditos tienen hoy día víctimas. A los deudores de todos los créditos se nos retiene la devolución de impuestos, se nos tiene en Dicom y se nos persigue judicialmente. Respecto a la primera posición del PS, hay que decir que no se debe ocultar el tema político.

—Habían argumentos que llamaban a no ser funcionales al gobierno. ¿Ustedes confían en los parlamentarios de gobierno que están trabajando por la comisión?
—Nosotros no confiamos en nadie más que en la gente que nos ha demostrado con hechos que se puede confiar en ellos. Hay tres diputadas en las que confiamos. Primero, Camila Vallejo, que fue la primera diputada y única que se atrevió a presentar un proyecto de acuerdo el año 2016, cuando nadie hablaba de la condonación, para recordarle a la presidenta Bachelet que ella en su primera cuenta pública se había comprometido a conformar un equipo de expertos que buscara solucionar el problema del endeudamiento. Segundo, la diputada Cristina Girardi, del PPD, el mismo sector de Ricardo Lagos y Sergio Bitar, que se atrevió a decir que la condonación es necesaria. Y tercero, Camila Rojas, la única diputada que cuando fue candidata se atrevió a firmar un compromiso notarial con los endeudados, para que en caso de llegar a la Cámara apoyar al movimiento Deuda Educativa y la condonación. Y así lo ha hecho. Por eso pedimos a Camila Rojas que presida esta comisión, y que las diputadas Vallejo y Girardi la integren. Del resto de los diputados tenemos que crear confianzas. Nosotros, de una u otra forma, somos personas que hemos sido abusados por el sistema educacional chileno. En mi caso, partiendo por cuando estudié Criminalística en la UTEM, luego los créditos, y así suma y sigue. Y la gente hoy no tiene confianza en el aparato estatal. La gente perdió absoluta confianza en el Estado de Chile, porque constantemente vemos cómo nos han estado vulnerando nuestros derechos.

Algunos de los diputados y diputadas que integran la Comisión Investigadora del CAE

—Respecto de Lagos y Bitar, ¿cuál es el objetivo? ¿Qué pidan perdón al país?
—Que pidan perdón sería correcto, pero más allá de hecho, que es justo y que corresponde, que nos expliquen por qué se crea este Crédito con Aval del Estado. Lo que señalaban en 2005, cuando comenzaron las discusiones, era que de esa manera se iba a poder ampliar la matrícula y que iban a poder ingresar a la educación superior personas que no podían. Recordemos que en ese tiempo estaba el Corfo, que pedía avales que debían tener ciertas características comerciales. No todo el mundo entraba en ese nicho, por eso se crea después el Crédito con Aval del Estado, pero cuando nosotros empezamos a estudiar el CAE, y nos vamos dando cuenta del flujo de dinámicas de cómo funciona el crédito, no le encontramos el beneficio social, no encontramos cómo el estudiante que accede el CAE va a ser beneficiado por este crédito. Por eso queremos saber cuál es la lógica, porque si ellos lo crearon tienen que conocer el detalle del CAE y por qué lo crearon de esta manera. Porque hay muchas cosas que la gente no sabe del CAE, no sabe del sobreprecio, de la compra de carteras, cuanto sale ganando el banco. Hoy día los bancos han ganado más de 4 mil billones de pesos, que es mucho dinero. Con esa plata lo más bien se podría tener un sistema de gratuidad total en Chile y no el sistema de voucher que año a año se debe discutir en Ley de Presupuesto.

—Entonces van por Lagos y Bitar para que den explicaciones…
—Lagos, Bitar y Pilar Armanet. Creemos que tienen que dar explicaciones al país. También tienen que dar explicaciones los directores del Sernac, la gente de la comisión Ingresa, toda la gente que tiene responsabilidades ligadas. También el tesorero general de la república, saber por qué se están pagando garantías estatales a destajo, sin siquiera que las demandas contra deudores lleguen al final los bancos van a cobrar todos los días garantías a la tesorería que se los pagan sin problemas. Queremos saber cuál es la dinámica de pago, porque esa es plata de todos los chilenos.

—Aparte de la comisión, ¿continúan con el trabajo de propuesta de condonación?
—Sí, nosotros seguimos trabajando en la condonación y formando el movimiento. Queremos la condonación de la deuda en todos los créditos universitarios, creemos que es justo, es correcto y se necesita para alivianar la carga de jóvenes que salen con un tremendo peso económico en sus espaldas; terminar de una vez por todas con el Dicom por educación, no es posible que por un derecho social tengamos que estar en Dicom, lo cual también nos cierra las puertas para acceder a créditos, incluso a la casa propia; y tercero, que se elimine la facultad que tienen los bancos de solicitar la retención de la devolución de impuestos. Los bancos y las universidades. A los deudores nos retienen la devolución de impuestos, a gente que trabaja a honorarios, que boletea, que no tiene contrato de trabajo. Esos son los tres focos que seguimos trabajando. Estamos elaborando una propuesta porque la condonación no solamente es posible sino que también es necesaria. Hoy en día a los jóvenes que salen de la universidad y que logran encontrar trabajo se les hace demasiado difícil tener una casa propia, crear familia o empezar con un emprendimiento. Imagínate la gente que tuvo que desertar de sus carreras, para esa gente es peor aún.

—Para la condonación se requiere la voluntad del gobierno, ¿creen que pueden mover al gobierno para que se abra a generar una propuesta?
—Lo veo complejo en un gobierno de la lógica de mercado, que ya ha dicho que no quieren hablar de condonación. Lamentablemente en el gobierno de Bachelet, durante todo su gobierno tocamos las puertas de La Moneda y el Ministerio y tampoco fuimos escuchados. Esperemos que Piñera tenga la voluntad política de hacer algo por los deudores educacionales. Todavía no nos podemos sentar a conversar con ellos, hemos solicitado una audiencia con el ministro Varela que no nos han contestado. Estuvimos en la comisión con el subsecretario de Educación y no se quiso acercar a conversar. Pero vamos a seguir tocando las puertas de quienes tengamos que tocar. Hoy la condonación no sólo es necesaria, es posible, cuando vemos los grandes desfalcos de Carabineros, de las Fuerzas Armadas, cómo se le perdona cifras millonarias a grandes empresas, como Jhonson. Hoy le toca a la gente común y corriente, que anda en micro, que tiene que llegar a fin de mes raspando con un sueldo exiguo. Es necesaria la condonación y nosotros estamos disponibles para conversar con el gobierno.

Miembros de Deuda Educativa protestando en Plaza Baquedano

—¿Cómo está el trabajo de Deuda Educativa actualmente?
—Nosotros seguimos construyendo el movimiento. Nuestra propuesta para estos cuatro años es formarnos como un movimiento político, un movimiento político de endeudados, transversal políticamente, que no tenga colores políticos, porque la deuda le llega a todos, a gente de derecha de izquierda, a gente que no crea en la política. A todos nos llega la deuda por igual. Crear un movimiento político, crear una estructura nacional es para tener mayor incidencia en la política nacional, y eso es lo que nosotros nos estamos dando la tarea de poder hacer. En paralelo seguimos apoyando las demandas colectivas. Te voy a dar una noticia: ahora se cierra la primera de las demandas colectivas, que es la demanda contra el Banco Falabella. Se cierra el día 6 de mayo. Por tanto ningún otro deudor de CAE del Banco Falabella va a poder entrar. Por eso es importante la difusión, que la gente que tenga CAE con ese banco se meta a la demanda. Hay que educar a las personas sobre la deuda, concientizar a las personas de que tienen que tomar conciencia sobre su endeudamiento. Lamentablemente en Chile la gente que tiene deudas esconde la cabeza bajo la tierra, como el avestruz, pensando que con eso se va el problema; y al contrario, hay que enfrentarlo. No hay que tener vergüenza de decir yo tengo deuda por educación, que es muy distinto a decir yo tengo deuda por la tele, por el PlayStation. No es por un bien comercial, es por un derecho social, por eso la gente debe salir de la vergüenza y decir yo quiero luchar por la condonación.

—¿Y con el movimiento esperan disputar el poder, postular al Parlamento?
—Es muy posible, nosotros tenemos la convicción de que desde adentro del sistema se pueden cambiar las leyes. Tenemos ahora amigos en el parlamento, diputados que cuando eran dirigentes se comprometieron y ahora están cumpliendo. No descartamos ir a disputar el poder en cuatro años más, quizás en una parlamentaria. Hay un millón y medio de personas endeudadas. Sería un movimiento cien por ciento transversal, ciudadano, pero político.

—¿Afines al Frente Amplio?
—Afines al Frente Amplio, a ciertos sectores también de la Nueva Mayoría, al progresismo. Es un movimiento transversal. No tenemos una posición hoy dentro del esquema político, pero si creemos que es desde la política donde hoy hay que cambiar las mismas leyes que los políticos crearon.

—¿Y en tu caso, tú estás endeudado con algún crédito? ¿Qué significa para ti como endeudado ir a la comisión?
—Yo como endeudado del Fondo Solidario y como trabajador honorario también he visto en carne propia lo que significa esto, y fue uno de los motivos por los cuales el 2013 decidí en conjunto con otros compañeros formar el movimiento. El verte sin trabajo y tener que pensar en que la devolución de impuestos te va a salvar la olla, ir a buscar tu cheque el SII de la devolución de impuestos, de tu trabajo, y que te lo retengan para ir a pagar una deuda universitaria que no baja, es una realidad muy compleja que hoy están viviendo muchos compañeros que están viendo cómo viene este mes la retención, porque trabajaron el año pasado esporádicamente y están esperando el fruto de su trabajo. A mí me tocó vivirlo, y me tocó vivir también la muerte de compañeros que estudiaron Criminalística, y que se endeudaron con el crédito Corfo, que no tuvieron trabajo y el banco los empezó a perseguir hasta que cayeron en una depresión y buscaron la muerte. Me ha tocado muy de cerca el tema del endeudamiento, por eso me empecé a enfermar de los nervios, tengo vitiligo, que me estoy tratando después de diez años. Y quizás uno ahora está en una posición mejor que mucha gente, porque hay mucha gente que nos llama y nos dice “hoy día qué hago, ¿pago la cuota del CAE o le doy de comer a mi hijo?” ¿Qué le dices a esa persona que está entre pagar su deuda o dar de comer a su hijo? Y hoy cuando escuchamos al subsecretario de Educación decir que la estadística está perfecta, nosotros no somo la estadística, somos la gente que sufre en carne propia, que no tiene trabajo de sus carreras y el banco le está cobrando igual, personas que les retienen la devolución de impuestos, que quieren la casa propia y no pueden porque están en Dicom y van a perder subsidios habitacionales, ningún banco les entrega crédito hipotecario. Son situaciones que se sufren todos los días, y en mi caso también lo he sufrido. Quizás en menor medida que mucha gente, porque hay gente que lo está pasando realmente mal.

Juan Pablo Rojas

—Va a ser muy simbólica tu participación en la comisión, representas a muchos…
—Es inevitable emocionarse cuando recuerdas a personas que se quitaron la vida producto de la deuda y eso es lo que hemos señalado. En la comisión investigadora hay muchas víctimas que quieren ir a contar sus casos. Está el caso de una madre que trabaja de domingo a domingo para poder pagar la cuota y que tiene miedo de que le embarguen su casa, porque su hijo tiene una enfermedad terminal y tiene un hospital en su casa, una clínica domiciliaria, y tiene miedo a que le vayan a quitar esas cosas porque su hijo está enfermo.

—¿Esos dramas debe conocer el poder?
—Esos dramas son los que no conoce el poder, porque lamentablemente los que crean hoy las leyes ni siquiera andan en micro, no saben lo que es tener una deuda atrasada, no saben lo que es tener que endeudarse para estudiar. No creo que sus hijos hayan tenido CAE ni Corfo. Hay que vivir lo que significa haber adquirido la deuda. Hoy la deuda se está comiendo a miles de familias. Hay miles de familias que todos los días reciben llamadas de apremio, cartas de embargo, amenazas. Eso no es vida, la gente esta enfermándose con esto.

—¿Hay convicción y esperanza para obtener algún grado de solución en la comisión?
—Por supuesto, vamos a entregar todos los antecedentes que van a llevar a establecer conclusiones: existen abusos, existen irregularidades y que es necesario modificar el sistema de endeudamiento ad portas de lo que va a ofrecer Piñera, que no sabemos de qué se trata. Nosotros creemos que ese crédito nuevo debe ser una transición hacia la gratuidad. Nosotros creemos en la condonación de la deuda y en la gratuidad total de la educación en Chile. Este crédito nuevo no puede ser un CAE dos punto cero, ni un nuevo Corfo. Debe ser un crédito que no tenga intereses, porque eso es lucro y es generar ganancias con un derecho social, y debe asegurar una solución, una reparación para el millón y medio de víctimas de las políticas públicas del Estado que impulsaron el endeudamiento de las familias.

—¿Para esto es fundamental que quienes crearon el crédito den detalles que aún no conocemos?
—Nosotros creemos que Bitar, Lagos y Armanet deben ir a sentarse a esta comisión investigadora. Nosotros no buscamos hacerles un juicio político, no somos quienes como movimiento para hacerles un juicio político, le juicio se los hace la historia, la historia será quién los juzgue. Pero necesitamos saber cuál es la lógica con ellos crearon el Crédito con Aval del Estado. Si fue con una lógica social que lo demuestren, porque todo demuestra hoy que fue un crédito cien por ciento bancario, para enriquecer a los bancos a costa de miles de personas, de los jóvenes y también de las arcas del Estado.