El hemiciclo del Congreso es una caldera. Mientras la diputada Carmen Hertz (PC) interpela al ministro de Justicia Hernán Larraín (UDI) por el retiro del proyecto, impulsado por la ex presidenta Michelle Bachelet, que daba un aporte de reparación de $3 millones para sobrevivientes de prisión política y tortura -reconocidas por el Estado de Chile- entre 1973 y 1990, las tribunas están colmadas tanto de familiares de torturados y víctimas de la dictadura como de partidarios del gobierno e incluso del régimen de Pinochet.

El duro round entre la diputada y el ministro no ha estado exento de controversias. Detrás del estrado desde donde Hertz interpela, la bancada comunista puso unos carteles de una mujer vendada con la leyenda “verdad, justicia, reparación”, además de otro que reza “negar reparación a los torturados es proteger a los torturadores, ¿estos es justicia, ministro?”. La parlamentaria, en tanto, hace constantes alusiones a violaciones a los Derechos Humanos que Larraín elude constantemente haciendo llamados a mirar hacia el futuro.

Familiares de torturados políticos durante la interpelación contra el ministro Larraín / Agencia Uno

En la galería, en tanto, los ánimos no se apagan. La presidenta de la Cámara y militante socialista, Maya Fernández, quien está a cargo de mediar en la interpelación, tuvo que pedir en varias ocasiones orden en la sala y exigir que se detengan no sólo los gritos de los presentes, sino también algunos de los ofensivos carteles que incentivaban al odio de parte de apologistas a Pinochet y la dictadura.

“La libertad de los héroes del ’73 es la deuda moral de los chilenos”, están escritos en letras negras sobre carteles blancos que sostienen en la parte superior de las tribunas. Así lo registraron los diputados Jorge Brito (RD) y Camila Vallejo (PC), quienes subieron a su cuenta de Twitter fotografías que dan cuenta de dicha defensa a los criminales condenados por violaciones a los Derechos Humanos y a la postura del ministro Larraín en la interpelación.

En un momento álgido de la discusión, los pinochetistas comenzaron a gritar “Libertad, libertad” en alusión a los mencionados “héroes del ’73”. Tras ello, Maya Fernández, y ante la negativa del público a guardar silencio, pidió un receso de 5 minutos para ver si era posible calmar los ánimos.

Así lo registraron: