Hace unos días, la cantante Katherine Orellana y su esposo fueron detenidos por agredirse mutuamente y desde entonces cada uno ha podido entregar su versión al respecto.

Durante el pasado miércoles, en medio de una visita al matinal “Muy Buenos Días a Todos”, Cáceres desmintió a la cantante y aseguró que fue ella quien comenzó la pelea, al llegar ebria a su casa en Machalí.

Su pareja señaló que “ella me empezó a pegar, me tiró patadas. Yo me encerré en el baño y la amenacé con llamar a Carabineros. Ella se quedó fuera del cuarto y cuando terminé de llamar a la policía se había ido”.

Sin embargo, Orellana ha asegurado que fue él quien llegó bajo los efectos de las drogas a su casa y con la intención de robarle el celular para comprar más dosis. Cáceres, por su parte, niega haberla agredido físicamente y la acusa de seguir consumiendo alcohol y drogas.

La abogada Carmen Gloria Arroyo escuchó con atención el testimonio del hombre y dio a conocer su postura asegurando que le preocupa que se transmita un mensaje erróneo “en tiempos en que estamos tratando de erradicar la violencia en la familia”.

La jueza partió enfatizando que “yo no te creo nada lo que dices” y argumentó que “ser alcohólico, el ser drogadicto no produce violencia, es la violencia lo que produce agresión. Los celos no tienen por qué terminar en agresión, en violencia. Tú, minimizas tu violencia verbal, y es tan grave como la violencia física”.

Arroyo agregó que “vienes acá a hablar mal de una persona a la que supuestamente quieres, a la que supuestamente estás protegiendo. Pero no se condice lo que estás haciendo con lo que dices querer hacer”.

La abogada enfatizó que ambos están en una situación muy peligrosa de mutua agresión, cuyas agresiones van aumentando con el tiempo.

“Hagan un proceso de rehabilitación, más que de drogas o alcohol, de violencia”, enfatizó Carmen Gloria, invitándolos a apoyarse en sus respectivas familias.

Por último, agregó que “lo que a mi me preocupa, es que lo que veo en ti, es el circulo de la violencia en persona… todos los agresores los dos días piden perdón, se arrepienten y lloran, y es lo que hemos visto aquí. Por eso te digo que no te creo nada”, cerró.