Durante el pasado miércoles, mientras Colombina Parra aterrizaba en Santiago luego de estar a cargo del montaje de una exposición que incluyó parte de la obra de su padre, los hijos mayores del antipoeta interponían una demanda por nulidad del testamento dejado por Nicanor Parra.

Tras la muerte de Parra a los 103 años, durante el pasado 23 de enero, se ha iniciado una verdadera batalla entre sus herederos, que ha llevado a sus hijos Catalina y Alberto a acusar a su hermana Colombina de “aprovecharse de su edad y estado de dependencia”, asegurando que cuando firmó su testamento, “las facultades mentales de don Nicanor se encontraban aminoradas”.

La acción judicial argumenta que el poeta sufría el deterioro de sus capacidades cognitivas cuando repartió su herencia. Pese a que hubo una conversación previa entre las partes, no lograron llegar a un acuerdo.

La molestia surgió luego de que se anunciara que Colombina Parra, la hija menor de Nicanor, había sido designada por él como la “albacea testamentaria de la herencia”. Las declaraciones de Catalina, a partir de entonces, anticiparon el conflicto que se desarrollaría: “Ojalá que no tuviera que gastarse una fortuna en abogados y que terminemos con esto en un show terrible. Son seis hermanos. (…) Y diferentes ramas de la familia”, advirtió.

La demanda de nulidad del testamento es contra los otros herederos: Colombina, Juan de Dios, Ricardo y Francisca. El documento detalla que la herencia favoreció a Colombina, quien aparece “siendo designada como destinataria de la cuarta de mejoras, y de libre disposición, resultando beneficiada con un 58,33% del total de la herencia”.

Además, se establece que los problemas en las facultades mentales de Nicanor se aprecian en “la firma temblorosa que aparece en el instrumento objetado a partir de las injerencias indebidas por parte de Colombina Parra, quien gestionó la confección y contenido del documento, en conjunto con su abogado”.

El recurso insiste en que la hija menor de Nicanor intervino “activamente en la gestación y otorgamiento del testamento de su padre, induciéndolo, en la hipótesis de nulidad relativa, por medio de fuerza moral, a testar en su beneficio, viciando su voluntad, aprovechándose precisamente de su edad, estado de capacidad cognitiva aminorada y dependencia”.

Por su parte, el abogado de los cuatro herederos demandados, Luis Valentín Ferrada, explicó que el documento sigue siendo válido hasta que no se declare lo contrario: “La ley lo presume enteramente válido. Entonces Colombina seguirá siendo albacea hasta que esto se dilucide”, señaló.

La demanda insiste en que hay testigos que evidencian que Parra presentaba “serios problemas para conectar o comprender ideas o pensamientos”. Sin embargo, Ferrada asegura que tienen pruebas para demostrar que Nicanor se encontraba en pleno uso de sus facultades: se trata de grabaciones que dan cuenta de su supuesta lucidez.

Sin embargo, advirtió que los audios que serán presentados a la justicia podrían molestar a los demandantes: “No sé si les va a gustar conocerlos. Esto tiene que ver con las razones de por qué Nicanor hizo el testamento de la manera que lo hizo”, adelantó el abogado.