El tribunal alemán de Schleswig-Holstein decidió este jueves extraditar a España al ex presidente del gobierno catalán, Carles Puigdemont, por el cargo de malversación de fondos públicos, rechazando así entregarlo por rebelión, el delito más grave al que se enfrentaba que podría darle 30 años de cárcel. El delito de malversación, en cambio, lo enfrenta sólo a 5 como máximo.

El ex mandatario independentista no podrá ser juzgado por el Tribunal Supremo español por rebelión, a diferencia de los ex miembros de su gobierno que permanecen en España en prisión preventiva.

La Fiscalía alemana, que representa al Tribunal Supremo español en el procedimiento, reclamó el pasado mes de junio la extradición de Puigdemont por rebelión y malversación con la misma tesis por la que el magistrado español Pablo Llarena lo procesó en marzo. El ministerio público atribuyó a Puigdemont el impulso de la violencia del pasado 1 de octubre. Por contra, la defensa del ex presidente reclamó que los jueces rechazaran la extradición.

En un comunicado, el tribunal alemán informó que mantiene en libertad al ex presidente a la espera de si se ejecuta su decisión de este jueves. La Fiscalía alemana informó que no puede recurrir el fallo, pero sí lo hará la defensa de Puigdemont.

Los jueces alemanas hicieron caer las tesis de Llarena, sustentadas en la rebelión y la violencia del referéndum del 1 de octubre. “Los choques violentos con la Guardia Civil o la Policía Nacional [del 1 de octubre] no alcanzaron la entidad para amenazar seriamente el orden constitucional de España”, argumentan los jueces. Respecto a la malversación, el tribunal alemán vio posible la disposición de fondos públicos para el referéndum, y aseguraron que debe ser “exclusivamente” la justicia española la que aclare si Puigdemont cometió este delito.

La resolución alemana también descarta que Puigdemont pueda sufrir persecución política si es entregado a España. “No es razonable sostener tal acusación al Estado español como miembro de la comunidad de valores y el área legal común de la Unión Europea”, indican los magistrados alemanes.

Los sectores independentistas recibieron la noticia con satisfacción ya que ahora se abren dos escenarios para el juez Llarena: o procesa a Puigdemont solo por malversación o retira la euroorden. Ambas lo ponen en evidencia. La primera opción implicaría que el líder independentista enfrentara muchos menos años que sus ex compañeros del gobierno que están en prisión preventiva y que serían juzgados por rebelión enfrentando una pena máxima de 30 años. La segunda implicaria que el ex manfatario quedara libre en Alemania.