El grupo ruso de punk feminista Pussy Riot se adjudicó el ingreso de cuatro personas a la cancha de la final del Mundial de Rusia 2018. La acción ocurrió al minuto 52 del partido disputado entre Francia y Croacia.

La ocupación del campo de juego duró poco minutos, ya que las manifestantes fueron sacadas rápidamente del terreno por el personal de seguridad de Estadio de Luzhniki de Moscú.

El reclamo de la agrupación se basa en exigir mayores libertades políticas en Rusia y que el gobierno pare con la persecución a las personas que se manifiestan por distintos fines en el país.

El comunicado de la banda, difundido luego de la acción, enumera una serie de exigencias: 1. Deje que todos los presos políticos sean libres. 2. No encarcelar por dar “me gusta” en redes sociales. 3. Terminar con las detenciones ilegales en manifestaciones. 4. Permitir la competencia política en el país. 5. No inventar acusaciones criminales y no encarcelar personas sin motivos. 6. Convertir al policía terrenal en el policía celestial.