Durante esta semana se oficializó la concesión de parte del Parque Nacional Radal Siete Tazas, ubicado en la región del Maule, tras el supuesto objetivo de fomentar la industria e impulsar su desarrollo.

La cesión fue gestionada mediante la Ley de Turismo y comprende dos áreas: El Radal, de 2,75 hectáreas por 10 años, y Siete Tazas, el Parque Inglés y El Bolsón, de 26,65 hectáreas por un plazo de 25 años.

“Los parques nacionales son de todos los chilenos y eso implica que el Estado tiene una enorme responsabilidad para cuidarlos y gestionarlos de la mejor manera posible”, sostuvo al respecto el ministro de Bienes Nacionales, Felipe Ward.

Pese a que la mayoría responsabilizó al gobierno de Sebastián Piñera de la concesión del Parque Nacional a privados, lo cierto es que el proceso de licitación fue abierto por la administración de Michelle Bachelet, con la ex ministra Nivia Palma a cargo de Bienes Nacionales: de hecho, la propuesta fue presentada el 31 de agosto de 2017.

Entonces, la propuesta pública aseguraba que su finalidad era entregar bajo una concesión “el uso de las Unidades 1 y 2, localizadas en la zona de uso público del Parque Nacional Radal Siete Tazas, para la ejecución de un proyecto turístico, en forma compatible con los instrumentos de manejo y los objetivos de conservación del área protegida, promoviendo el desarrollo socioeconómico local”.

A su vez, se estipuló que la recepción de ofertas se realizaría hasta el 28 de diciembre de 2017, en las oficinas de la Secretaría Regional Ministerial del Ministerio de Bienes Nacionales de la región del Maule. Aquí está el detalle de la propuesta de licitación comenzada por el gobierno anterior.