La Cámara de Diputados debatió este martes la reforma constitucional que busca establecer el deber del Estado de promover la igualdad de derechos y dignidad entre mujeres y hombres. La iniciativa, que necesitaba los votos de 103 diputados para seguir adelante, fue aprobada sin muchas sorpresas por 145 votos a favor, 1 en en contra (de Pamela Jiles) y 1 abstención. Sin embargo, la mayoría de las indicaciones introducidas por la bancada feminista Julieta Kirkwood -que consagraban aspectos como la igualdad salarial; el reconocimiento del trabajo doméstico no remunerado; y el derecho a una educación inclusiva y no sexista, a la salud sexual y reproductiva y a la autonomía de su propio cuerpo, entre otras- no alcanzaron el quórum necesario para superar el primer trámite..

Durante casi dos horas, los y las parlamentarias debatieron en torno al significado de introducir en la Carta Magna”el deber del Estado de respetar y promover la igualdad de dignidad y derechos entre mujeres y hombres, prohibiéndose toda forma de violencia, abuso o discriminación arbitraria”. Más de 20 diputados y diputadas intervinieron en la discusión, que destacó por ser un punto de encuentro por todas las fuerzas políticas -tanto del oficialismo como de la oposición-. Sin embargo, algunos legisladores enfatizaron la necesidad de ir más allá y avanzar hacia una nueva Constitución. También se escucharon críticas por haber dejado al margen de la reforma a la diversidad sexual y oponerse a las indicaciones de la bancada feminista.

Antes de las palabras de la ministra de la Mujer, Isabel Plá, quien cerró el debate destacando que la reforma “eleva significativamente el estándar de igualdad de mujeres y hombres en este país”, se escucharon varias voces que desataron la polémica al interior del hemiciclo.

Lee aquí algunas de las intervenciones más controvertidas:

Karim Bianchi (PR): “Mi visión va a ser un poco crítica, pero siento que problema no es constitucional, sino que es un problema normativo. Tenemos en la Constitución asegurado el derecho a la salud, a la educación y tantos otros derechos establecidos (…) Tenemos una Constitución perfecta, que si miran los marcianos desde arriba verán que es perfecta, pero tenemos un problema de cumplimiento de las normas.

Fernando Meza (PR): “En 1989 la junta militar aprobó en la Constitución que ‘hombres y mujeres son iguales ante la ley’ y no aprobó la propuesta de Jaime Guzmán que agregaba ‘salvo por las diferencias naturales o las que establezca el legislador’. Este principio debe aplicarse en esta orientación (…) No hablamos de un aplastamiento del macho sino de igualdad de derechos”.

Maria José Hoffmann (UDI): “No podemos combatir el machismo con posturas tan radicales como las de últimos meses. Ninguna feminista me va a dar a mí cátedras de defender derechos (…) Eso no es una pelea contra los hombres, eso es con los hombres, es con ellos. No me identifica la corriente del feminismo porque tiene debajo una visión odiosa que nos puede hacer daño en una postura tan noble (…) Con posturas radicales podemos debilitar esta posición. Hago un llamado a las diputadas a no perder nunca la feminidad, a no renegar de nuestras madre, abuelas”.