Los parlamentarios y parlamentarias del Frente Amplio pusieron el contrapunto en el debate de este martes sobre la reforma constitucional que busca establecer el deber del Estado de promover la igualdad de derechos y dignidad entre mujeres y hombres.

La primera en hablar en nombre de la coalición de izquierda fue la diputada Gael Yeomans (Izquierda Libertaria), quien llamó a establecer un nuevo pacto social y una nueva Constitución por Asamblea Constituyente. “Necesitamos una nueva Constitución feminista que aborde las desigualdades de género que todavía persisten”, afirmó Yeomans. La legisladora detalló que el nuevo texto debería de ampliar el catálogo de derechos e incorporar nuevos derechos “como el derecho a una vida libre de violencia machista, los derechos sexuales y reproductivos, o el derecho al trabajo de mujeres y hombres en igualdad de condiciones”. Al final de su discurso, la diputada planteó su “decepción” por que la reforma no incluye a las diversidades sexuales.

Vlado Mirosevic (Partido Liberal), por su parte, puso encima de la mesa la demanda social de “aborto libre, seguro y gratuito”, habló de eliminar prejuicios, derribar estereotipos profesionales e igualar salarios. “En Chile, pareciera que los derechos de las mujeres están separados de los derechos humanos”, aseveró. Y agregó: “Las leyes y modificaciones que hagamos deben ser conscientes y comprometidas con el aporte a la diversidad y libertad que debemos tener para poder elegir”.

Por su parte, Gabriel Boric (Movimiento Autonomista) destacó la importancia de la movilización feminista que “ha remecido los cimientos más estructurales de nuestro país y nos ha obligado a repensar nuestras relaciones como sociedad”. El parlamentario hizo hincapié en que el Congreso legisla a partir del empoderamiento de la sociedad.

Boric llamó a considerar las indicaciones presentadas por la bancada feminista Julieta Kirkwood, integrada por parlamentarias PS, PPD, PC, FA, y que consagraban aspectos como la igualdad salarial entre hombres y mujeres; el reconocimiento del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado; y el derecho a una educación inclusiva y no sexista, a la salud sexual y reproductiva, a la autonomía de su propio cuerpo y a la protección de su libertad e indemnidad sexual. En este sentido, Boric lamentó que estas indicaciones no fueran consideradas e instó a que el proyecto “no sea proyecto planteado en términos binarios” y criticó que en este Congreso se aún se confundan conceptos como ‘sexo’ y ‘género’. De hecho, desde el Frente Amplio se propusieron otras indicaciones para preservar los derechos de la diversidad sexual que ni siquiera llegaron a ser ingresadas.

El último frenteamplista en intervenir fue Diego Ibáñez (Movimiento Autonomista) invitó a los parlamentarios hombres de la Cámara a hablar de los propios privilegios y a construir una nueva masculinidad. “Hay que cuestionar la crianza de macho privilegiado que atenta contra la autodeterminación moral y en términos de identidad”, dijo. Entre las falencias de la iniciativa destacó que “entiende solo dos identidades, atiende a una identidad formal y no a igualar la cancha efectivamente”, cerró.

Por su parte, desde el PC, las diputadas Camila Vallejo y Karol Cariola destacaron la importancia de la iniciativa: “Es un paso pequeño pero es un paso”, dijo la segunda. Sin embargo, enmendaron que se trate de una reforma puntual, parte de una agenda de género “con muchos anuncios pero poca sustancia”, espetó Cariola. La diputada comunista explicó que, en un inicio, el proyecto de ley no hacía una referencia a real a la intención de modificar la Constitución en materia de igualdad de derechos, por lo que -dijo- “miembros y miembras de la Comisión de Constitución pusimos varias indicaciones”. Cariola se quejó de no haber podido avanzar hacia el “ámbito de la garantía”, que limitó la propuesta a que “el Estado debe respetar”.

Ambas diputadas valoraron el proyecto como una “declaración normativa y formal”, pero que necesita las indicaciones “que se aprobaron y que se rechazaron” para que “este derecho tenga una correlación con la realidad y se cumpla”, cerró Vallejo.

Cariola recordó que esta tarda se reúne por primera vez la Comisión de Mujeres y Equidad de Género compuesta en su totalidad por diputadas.

También el PS, a través del diputado Marcelo Díaz opinó que la propuesta “no es un equilibrio razonable entre el anhelo del ejecutivo y las bancadas de oposición” y echó de menos la importancia de indicaciones de bancadas feministas.