Imprimir pistolas en 3D listas para su uso. Es la idea de una empresa estadounidense que este miércoles pretende incorporar a su página web planos de armas de fuego de plástico descargables y materializables con una impresora en tres dimensiones, que podrán disparar y matar como cualquier otra.

La compañía texana Defense Distributed, diseñadora de las armas, hace años que pelea para difundir los planos del armamento, pero hasta ahora, con el gobierno de Donald Trump, no lo había conseguido. En 2013 la firma los subió a la red los planos, pero el Departamento de Estado, bajo la presidencia de Barack Obama, ordenó que se cortase su acceso porque violaba la ley que regula la exportación de armas a otros países. La empresa presentó una demanda en el 2015 apelando a la Primera Enmienda, que garantiza la libertad de expresión, y el pasado mes de junio recibió el permiso de la mano de la administración Trump, que revirtió la medida y dio luz verde a la iniciativa. Defense Distributed sostiene que su propuesta se acoge a la Primera Enmienda constitucional, que protege el derecho a la libertad de expresión.

Este lunes, el presidente escribió en su cuenta de Twitter que estaba analizando la cuestión de si ofrecer o no estas armas al público y consultando con la Asociación Nacional del Rifle (NRA en sus siglas en inglés). “No me parece que tenga mucho sentido”, dijo Trump, aunque no añadió si pensaba tomar alguna medida para frenar la situación. Una portavoz de la NRA afirmó la semana pasada que la organización, principal lobby de EE UU en defensa de las armas, lo ve como un asunto de “libertad e innovación”.

Ante el anuncio, fiscales de ocho Estados interpusieron una demanda conjunta en una corte federal de Seattle exigiendo que se prohíba lo que consideran una “seria amenaza a la seguridad nacional”. El fiscal del estado de Washington, Bob Ferguson, quien lidera la demanda, alertó de que las pistolas descargables no serían rastreables por no llevar número de serie, eludirían los detectores de metal y estarían al alcance de cualquiera más allá de su edad, salud mental o historial delictivo.

Por otra parte, el juez federal de Seattle (Washington), Robert Lasnik, aceptó la solicitud de los ocho fiscales calificando al acuerdo con el grupo Defense Distributed como “arbitrario y caprichoso” y bloqueó temporalmente este martes la distribución en línea de planos.

Según datos de la Fiscalía de Pensilvania, este fin de semana ya se habían detectado en este estado más de 1.000 descargas de planos para construir un rifle AR-15, el más utilizado en masacres con arma de fuego en EE.UU. Eso porque el fundador de Defense Distributed, Cody Wilson, publicó los planos el pasado 27 de julio, según él mismo explicó a la revista Wired, que afirmó que “ya han sido descargados miles de veces”. “La fecha del 1 de agosto es para efectos de mercadeo”, dijo Wilson, quien considera que no está en juego el derecho a tener armas sino “el acceso a la información”.