Fue uno de los nombres más populares de una de las series más vistas en EE.UU. A estas alturas podría haber tenido una robusta filmografía y haber participado en exitosas producciones, pero no. Evangeline Lilly, una de las protagonistas de “Lost”, decidió por varios años alejarse del mundo del cine y la TV hasta que retornó con la saga de “El Hobbit”.

Nada nuevo hasta ahí, pero ahora, gracias a una entrevista dada al podcast “The Lost Boys”, dedicado a la historia creada por J.J. Abrams, contó uno de los motivos que la mantuvo alejada de la industria.

“En la tercera temporada tuve una mala experiencia en el set por ser básicamente acorralada para hacer una escena parcialmente desnuda y sentí que no tenía opción en ese asunto”, contó la actriz que le dio vida a Kate Austen, una de las personas en el Vuelo 815 de Oceanic.

Según contó la artista de ahora 39 años, al finalizar de rodar esa escena, “estaba mortificada y temblaba cuando terminó, estaba llorando, pero tuve que seguir adelante y hacer una escena muy formidable, muy fuerte después”.

Peticiones que se repitieron varias veces a lo largo de la serie hasta que llegó la cuarta temporada, cuando Lilly decidió que era suficiente: “Entonces dije, ‘eso es todo, no más. Pueden escribir lo que quieran, no lo haré, nunca me quitaré la ropa en esta serie otra vez”.

Para el estreno de Lost, Evangeline Lilly era prácticamente una novata en la industria y tenía 24 años. En su curriculum contaba con un par de producciones, pero muchas de ellas incluso no si quiera aparecía en los créditos por ser un papel muy menor. Cabe destacar esta situación, porque no es como que una múltiple ganadora del Oscar como Meryl Streep o con una trayectoria de peso como Amy Adams haya enfrentado a la producción.

Pero los desnudos y las escenas sexuales no fueron la única situación compleja que debió enfrentar la ahora Wasp de las películas de “Antman” en el universo Marvel. La actriz tampoco estaba conforme con el rumbo que estaba llevando su propio personaje en Lost, especialmente en la relación amorosa que sostenía con el personaje de Matthew Fox, Jack.

Uno de los motivos por los que captó la atención de todos y todas en la producción era justamente por la personalidad que le imprimió a Kate, una mujer independiente, que no temía decir lo que pensaba, que no necesitaba protección y que muchas veces era la que terminaba resolviendo las situaciones que ponían en peligro al grupo de sobrevivientes.

“Quería que ella fuera mejor, porque era un ícono de fortaleza y autonomía para las mujeres y pensé que podríamos haberlo hecho mejor que eso”, contó sobre la “disminución de autonomía de Kate y la disminución de su historia propia que había que interpretar”.

La voz de Lilly llegó hasta los oídos de los responsables de la serie, desde el propio Abrams y Damon Lindelof, sus creadores, hasta Jack Bender, uno de los directores que más capítulos dirigió, y el guionista Carlton Cuse. “Nuestra respuesta a los comentarios de Evie esta mañana en los medios fue inmediatamente contactarnos con ella y disculparnos sinceramente por la experiencia que detalló mientras trabajaba en Lost”, dijeron antes de agregar que “ninguna persona debería sentirse insegura en el trabajo”.

La actriz se mantuvo alejada de las producciones durante varios años. Lost terminó en 2008 y recién el 2013 reapareció en la segunda parte de “El Hobbit: La Desolación de Smaug”, gracias a su amistad con Dominc Monaghan, Charlie en la serie y Merry en la trilogía de “El Señor de los Anillos”, quien la recomendó y ayudó a convencer de trabajar con Peter Jackson, el director tras las adaptaciones de los libros de Tolkien.