Los gatos tienen tres días de celebraciones, el 20 de febrero, el 29 de octubre y este 8 de agosto, y bien pueden decir que son pocos y que merecen más, porque la fascinación que provocan los felinos en los humanos es de estudio.

En redes sociales, los videos y fotos de gatitos son pan de cada día, causan furor siempre que se comienzan a viralizar y son pocos quienes pueden resistirse a su encanto merecedor de los mejores versos, como los de Jorge Luis Borges, quien les escribió el poema “A un gato” y luego musicalizó Pedro Aznar.

Es por eso que no es de extrañar que este Día Internacional del Gato se haya convertido en trending topic y cientos de mensajes con contenido gatuno se esté compartiendo en Twitter festejando a estas especiales criaturas con las que nunca estamos seguros si nos acompañan a nosotros o nosotros a ellas.

¿Qué tienen que son tan irresistibles? Una pregunta envuelta en un misterio difícil de resolver, pero lo cierto es que son respetados y admirados por partes iguales. Y para eso solo hay que ver como son tratados en diferentes ciudades del mundo, donde son verdaderas estrellas, como en Amsterdam en Holanda, Ypres en Bélgica, o las cafeterías que especiales que hay repatidas en todo Japón.

Pero ninguna se compara a Estambul, en Turquía, donde miles de gatos conviven en las calles con las personas que los aceptan en este estado mitad salvaje y mitad domesticado, tal como muestra “Kedi” (2016), un documental que inmortaliza la vida de siete residentes felinos: Sari, Duman, Bengü, Aslan Parçasi, Gamsiz, Psikopat y Deniz.

Dirigido por Ceyda Torun, el trabajo, cuyo nombre significa “gato” en turco y fue elegido como Mejor Primera Película en los premios del gremio de críticos, es una oda a este peludo y enigmático animal y un ejercicio que intenta aproximarse a ese secreto que guardan recelosamente los gatos de nuestra mirada.

Así es “Kedi”, el documental sobre gatos que hay que ver: