En los últimos días, una inédita campaña de apoyo a la cooperativa agrícola y lechera Colún se ha tomado las redes sociales. A través de Facebook y Twitter, cientos de mensajes en defensa de los productos de la empresa sureña han inundado la red, haciendo un llamado a no comprar los productos de la competencia Soprole.

La mayoría de los comentarios giran en torno al origen de las leches y la condición de reconstituidas que tienen marcas como Soprole, Nestlé o Loncoleche, generando una campaña para preferir el producto chileno. Colún es una cooperativa sureña que trabaja con leche natural no reconstituida en sus productos. Además, en 2017 la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados presentó una denuncia ante la Fiscalía Nacional Económica (FNE) contra las empresas transnacionales Soprole, Nestlé y Watt’s ante una posible colusión de precios y un acuerdo para pagar menos a los productores nacionales.

Sin embargo, esta multitudinaria campaña no nació bajo ninguna de estas premisas. La semana pasada el Movimiento Social Patriota, el mismo que apoya a José Antonio Kast y atacó la marcha del aborto libre pintando con “sangre” la calle y llamando a esterelización masiva de mujeres, hizo un llamado a boicotear a Soprole por su última campaña donde en uno de sus comerciales aparece una niña inmigrante, en lo que es un comportamiento abiertamente xénofobo.

Después de ese tuit, la campaña identitaria nacionalista y xénofoba no se detuvo. Cerca de 4 mil personas se han sumado a los llamados que han hecho este grupo fascista y nacionalista para boicotear a Soprole y a las demás marcas, apoyando a la cooperativa sureña.

A esta campaña se han sumado cuentas de Twitter como Chile Políticamente Incorrecto, de carácter xénofobo y homofóbico, adherentes de Acción Identitaria, levantando infografías donde incluyen una crítica al “multiculturalismo progresista” en relación al vídeo de Soprole. Mención aparte para el dibujo de un soldado de la Guerra del Pacífico junto al logo de Colún.

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