El viernes 17 de agosto se informó de la muerte de una interna de la cárcel de San Miguel, quien se suicidó cuatro días después de ser declarada culpable.

Se trata de Jocelyn Alcayaga, de 27 años y que era madre de tres hijos. La mujer, que ejercía el comercio sexual desde los 14 años recibió una condena que no esperaba: 10 años y un día por el robo con intimidación de un vehículo de un cliente que se negó a pagarle. 

Según consigna La Segunda, al enterarse de su condena, Jocelyn, que estaba en prisión preventiva desde julio del año pasado en el penal, decidió ahorcarse en la cárcel. Allí fue encontrada a las 11 de la noche por personal de Gendarmería que la trasladó al Hospital Barros Luco aún con signos vitales.

La historia tiene una contraversión puesto que las internas cuentan que su cuerpo fue tratado con violencia por parte de personal de Gendarmería, que la habría arrastrado por las escaleras del penal antes de llevarla al centro médico.

Su madre, Lorena Inostroza, no está convencida de que Jocelyn se haya suicidado y cree que hay partes de la historia que faltan debido a que abrió el ataud para ver el cuerpo de su hija y se percató que éste tenía heridas en un brazo y una pierna.

Es como si la hubieran arrastrado por el suelo“, afirma y agrega que no entiende cómo nadie se percató del suicidio debido a que a esa hora las internas están “despiertas”.