Durante el verano de este 2018, le dijo a su mamá que era gay. Ella le dijo que lo “amaba”. Él estaba asustado, recuerda Leia Pierce, la madre del niño que sabía que su familia lo entendería, pero que temía lo que podía pasar en el colegio. No alcanzó a pasar una semana del retorno clases y se quitó la vida.

Esa es la historia que conmociona a Estados Unidos y que terminó con J.M., de nueve años, muerto en su casa luego de que recibiera un feroz bullying de parte de algunos de sus compañeros de cuarto básico en el  Joe Shoemaker Elementary School.

“Fue a la escuela y dijo que le contaría a la gente que era gay, porque él estaba orgulloso de sí“, detalla la mujer en conversación con Fox Denver.

Pierce también recuerda que estaban en el auto de vuelta a casa cuando de improviso el niño que estaba en el asiento de atrás le confiesa “mamá, soy gay”. Momento en el que ella notó que “estaba tan asustado. Y le dije: ‘te amo'”.

Un par de semanas después, un lunes, J.M. llegó hasta su colegio para retornar a clases. El jueves, al regresar a casa, se suicidó. 

“Cuatro días es todo lo que le tomó estar en la escuela. Puedo imaginar qué le dijeron. Mi hijo le contó a su hermana más grande que los niños le decían que se matara. Estoy triste de que él no viniera a mí”, comenta Pierce.