Un avión Boeing 767-300ER, motores Rolls Royce, con capacidad para 188 pasajeros, que es utilizado para las giras del presidente Sebastián Piñera en sus tramos más largos, podría ser el medio de transporte que elija el gobierno para retornar a los haitianos a sus países de origen. El aparato se ocuparía para deportar tanto a aquellas personas que lo elijan de forma voluntaria en el marco del “Plan humanitario de regreso ordenado”, anunciado por el ejecutivo a fines de agosto, como para aquellas cuya expulsión sea obligatoria, por el hecho de tener antecedentes penales.

El subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, explicó que se están “evaluando valores como el costo en combustible, los derechos de vuelo y todo lo demás que implica un viaje” para facilitar el Boeing 767-300ER, avión destinado a viajes presidenciales de larga distancia. Pero, no es la única opción que estudia el ejecutivo. También está viendo “cotizaciones a través del sistema de mercado público”, evaluando si se recurre a vuelos charter de una empresa privada, o si se hace con aviones de la Fuerza Aérea que, según dijo Ubilla, “caben entre 150 y 180 personas”. Dependerá de cuál sea la opción más económica.

Hace unas semanas el gobierno se comprometió a explorar la posibilidad de hacerse cargo del traslado y el transporte aéreo a Haití para aquellos que quieren regresar voluntariamente. Eso luego de que esa comunidad expresara dificultades para financiarse la vuelta

El subsecretario explicó que a partir de octubre existirá un registro nacional en el cual se podrán inscribir para volver a la isla. Sin embargo, esto vendrá con un compromiso de por medio: no volver a Chile en al menos 10 años, indicó Ubilla. “El tema no es estar yendo y viniendo a costa del Estado chileno”, agregó.

Finalmente, explicó que en caso de grupos familiares estos deberán regresar por completo para no generar división y que cada persona podrá llevar equipamiento equivalente a un pasaje aéreo común.