La final de tenis femenina del Abierto de Estados Unidos fue una que quedará en la historia tanto por el primer triunfo de la joven promesa de este deporte, Naomi Osaka, en un grand slam y por la gran discusión que se generó entre Serena Williams y el árbitro del encuentro.

La polémica entre la multicampeona de los grandes torneos del tenis mundial terminó con una multa tanto económica como dentro del mismo partido, en el que fue sancionada con un punto por romper un raqueta y con un juego por insultar al juez portugués Carlos Ramos y llamarlo “mentiroso” y “ladrón”. Todo producido por recibir instrucciones durante el “match”.

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Esta situación despertó varias reacciones de parte de quienes le entregaron apoyo a Williams, ya que acusaron a la situación de comportamiento sexista, ya que en otras oportunidades los tenistas hombres han reaccionado de forma similar y han quedado sin sanción alguna.

Uno de ellos fue el ex tenista Andy Roddick quien junto con calificar al referee como “el peor del mundo”, apuntó que él en su carrera hizo cosas peores y jamás nadie le dijo nada. Otra voz que se sumó fue la de la leyenda del tenis femenino Billie Jean King, quien sostuvo que “cuando una mujer está emocionada, ella está ‘histérica’ y es penalizada por eso. Cuando un hombre hace lo mismo, es ‘franco’ y no hay repercusiones. Gracias, Serena Williams, por invocar este doble estándar. Se necesitan más voces para hacer lo mismo”.

En tanto que los últimos en hacerse cargo de esta polémica fue el presidente de la propia Asociación Femenina de Tenis (WTA por sus siglas en inglés), Steve Simon, quien comentó que “no debe haber diferencias en los estándares de tolerancia provistos a las emociones expresadas por los hombres frente a las mujeres y se compromete a trabajar con el deporte para asegurar que todos los jugadores sean tratados de la misma manera”.

Y que justamente este trato igualitario fue “lo que no presenció” en la final entre Osaka y Williams. Es por esto que anunció que “hay asuntos que tuvieron lugar durante el partido que deben ser investigados“.

Este no es el primer episodio de este tipo en en esta versión del US Open, ya que incluso en la segunda jornada del torneo la tenista francesa Alizé Cornet fue sancionada por cambiarse la polera durante el receso entre el segundo y el tercer set. Lo que fue transversalmente calificado como sexista.