El periodista Oscar Cáceres, uno de los agredidos por los guardias del obispo Eduardo Durán, dio a conocer su condición médica tras los incidentes ocurridos en la catedral evangélica.

El comunicador, quien fue agarrado por el cuello mientras trataba de entrevistar a Durán, afirmó que quedó con un esguince cervical.

“Quiero agradecer todos los llamados y mensajes que he recibido a raíz de la agresión de escoltas del obispo Eduardo Durán y que me dejó un esguince cervical. Nunca un periodista debe ser agredido por hacer preguntas, aunque sean difíciles”, sostuvo Cáceres en su cuenta de Twitter.

El ataque a la prensa fue condenado de manera transversal partiendo por el gobierno. Incluso, el hijo del obispo, el diputado Eduardo Durán Salinas manifestó que éste “no tiene justificación alguna. Y sin tener participación en los hechos ofrezco disculpas públicas por tal reprochable actitud“.