Algunas semanas atrás, el presidente electo mexicano, Andrés Manuel López Obrador (conocido como AMLO) ya había sido blanco de críticas y cuestionamientos luego de que llamara “corazoncitos” a unas reporteras que cuestionaron a su partido (Movimiento Regeneración Nacional) por unas maniobras políticas, sin embargo, lo que sucedió este martes terminó por encender aún más los ánimos.

El mandatario se encontraba en su “gira de agradecimiento” por Tijuana, Baja California, –luego de que arrasara en las elecciones del 1 de julio–, y caminaba rodeado de un grupo de periodistas, cuando una reportera le preguntó: “Señor, ¿le interesa el triunfo electoral aquí en Baja California para el año que viene?”

Ante la pregunta, Obrador solo sonrió, se acercó a ella, la besó y luego siguió caminando hacia el auto al que se dirigía sin responder la pregunta. En un video difundido en redes sociales se aprecia cómo incluso López Obrador se devuelve para saludar al gobernador Francisco Vega de Lamadrid y finalmente sube a su vehículo.

Se trataba de la periodista Lorena García, quien entrevista con el diario local “El Mexicano” expresó su malestar y calificó el incidente como una “falta de respeto”. “Sí hay cierta molestia de mi parte porque finalmente hay una invasión a mi espacio vital. El beso no fue ni pedido, ni esperado, ni solicitado”, dijo.

La polémica escaló a tal nivel que quien debió manifestarse al respecto fue su futuro portavoz, Jesús Ramírez Cueva, (lo será oficialmente cuando asuma el mando el 1 de diciembre próximo) quien escuetamente expresó en un programa de televisión que “si esto ofende al público es algo que tenemos que reflexionar nosotros, pero no es con mala intención”.