Mientras el presidente de Blanco y Negro, Arturo Ruiz-Tagle dedicó tiempo a quejarse en Brasil del “poco fair play” del club Universidad de Chile, por su insistencia en castigar los incidentes ocurridos en el Estadio Monumental por el Superclásico, las cosas se tornan oscuras en Pedreros y no por un asunto de índole meramente deportiva.

El Sindicato de Trabajadores de Colo-Colo amenazó con una huelga legal, que sería la primera de estas características en su historia y que se haría efectiva el próximo 10 de octubre, de no alcanzar acuerdo en el proceso de negociación colectiva.

La agrupación sindical reúne a trabajadores que realizan diversas funciones en el Monumental. Pese a que en un momento existieron dos sindicatos -uno de Blanco y Negro y otros del CSD Colo-Colo- ahora se encuentran unificados y sus miembros hicieron llegar un pliego de peticiones a la concesionaria, según informó As.

Los trabajadores ya habrían otorgado un ultimátum a la empresa liderada por Ruiz-Tagle y esperan una respuesta durante la próxima semana. Si las peticiones no son acogidas en su totalidad, anunciaron que habrá paro total en las faenas, que incluyen las labores de lavandería, utilería, cocina, canchas y otros. 

Si la paralización se concreta, sería la primera huelga de este tipo que se registra en la historia de Blanco y Negro, cuya concesionaria asumió en 2005. El principal motivo de la postura de los trabajadores se relaciona con la mejora en las remuneraciones. Desde Macul, una fuente aseguró a los medios deportivos que “hay gente que gana el sueldo mínimo y que está obligado a trabajar más de 12 horas”.

Durante esta mañana, el sindicato se reunió con Alejandro Paul, gerente de Blanco y Negro. No obstante, tras la reunión, acusaron que la propuesta presentada no les convence, algo que configura un escenario complejo para la concesionaria.

No es el primer problema de este tipo que enfrenta Blanco y Negro: en septiembre pasado, un canchero del Estadio Monumental demandó a la empresa acusando que la explotación laboral que sufrió le causó lesiones crónicas en sus brazos.

“Mis funciones consistían en estar a cargo de la mantención de todas las áreas verdes del estadio Monumental, me refiero específicamente a la cancha principal, canchas laterales, jardines, árboles, plantas y también debía velar por el mantenimiento del exterior del recinto, esto es la calle y perímetro del estadio, debo mencionar que el estadio Monumental tiene como superficie de pasto 70.000 metros cuadrados”, detalló Antonio Fuentes Soto, quien llegó en 2002 a prestar sus servicios al club.

El trabajador, quien pide una indemnización a raíz de lo vivido, señaló que “yo llegué el 2002, en la quiebra, antes de la SA, y éramos como una familia. Ahora no hay preocupación”.