La prueba clave fue presentada hace unos días, cuando un examen de ADN reveló que ninguno de los dos chilenos acusados de homicido mantuvo relaciones sexuales con la víctima trans. Es gracias a esto que el juicio contra Felipe Osiadacz y Fernando Candia está tomando un nuevo rumbo.

En la nueva jornada de audiencia en el tribunal de Kuala Lumpur, la fiscalía ofreció a la defensa de los nacionales que el delito de homicidio en primer grado sea recalificado a delito culposo.

De aceptar esta nueva fórmula, los chilenos podrían sortear la pena de muerte a través de la horca y ver como pena máxima 10 años de cárcel.

Incluso, el juicio podría ver el fin antes de lo planificado y durante la madrugada del lunes (hora de Chile), ya que se espera que la fiscalía presente un nuevo documento formal en el que se expondrá la nueva pena que se les ofrece a Osiadacz y a Candia, en caso de aceptar su responsabilidad, para lo cual se invocará el Artículo 304 b del Código Penal de Malasia, de acuerdo a La Tercera.

De este modo, si se acepta esta reformulación de cargos y por ende la responsabilidad en la muerte, el juicio podría incluso terminar ese lunes o a más tardar durante la jornada el martes.

Todo esto, surge luego de que se presentaran dos factores clave. El primero es el video de la recepción del hostal, donde se ve la reacción de los chilenos, quienes efectivamente tuvieron un altercado con la víctima,  junto a la polera de Osiadacz que estaba destrozada.

Y segundo, fueron las evidencias del forense, donde se estableció que no tuvieron encuentros sexuales con la persona que falleció en el hostal.