-¿Cómo surgió ir escribiendo las Crónicas de una infiltrada para El Desconcierto?

-Mi tránsito fue un proceso ejecutado con cautela y planificación, pero que llevé sin prestar atención respecto al camino único que estaba recorriendo, todo lo que aprendí en el trayecto y el ángulo diferente desde el que me permitió observar el mundo. Ya terminado mi proceso, desde la calma, pude volver a observar mi vida y tomé conciencia de que yo crecí entre grupos de hombres, me criaron de acuerdo a sus parámetros, absorbí la cultura masculina, sus valores. Ahora que soy parte de grupos de mujeres, de sus historias y la sociedad me mira y trata igual que a ellas, he podido mirar esa etapa de mi vida con otros ojos. Estábamos enfrentando discusiones encendidas sobre diversidad, feminismo, y me di cuenta que estas experiencias me permitían aportar a la discusión algo distinto, así que me animé a escribir sobre estas historias y aprendizajes con la intención de generar reflexión en el lector.

-Al leer todas las crónicas, ¿notas los cambios que se iban dando en ti?

-Conforme avanzaba, las crónicas se fueron volviendo más personales y creo que más potentes, pero prefiero dejarle el juicio al lector. Este proceso de introspección y el llevar mis reflexiones a las crónicas, poner en palabras lo que sentía y organizar mis ideas, me ha ayudado a estructurar mejor mis puntos y fortalecer mis posiciones sobre diversidad y feminismo.

-¿De qué manera te ayudó escribir sobre tu proceso?

-Siento que escribir sobre mi proceso me ayudó a resignificar mi historia, a darle un propósito y me ayudó a hacer catarsis para terminar de cerrar algunos capítulos dolorosos. Estas columnas las escribo desde el lugar más íntimo, algunas nacen desde la empatía y fueron como darme un abrazo, otras las lloré en cada párrafo.

-¿Qué fue lo peor que te pasó en el camino para convertirte en Alessia?

-Hubo varios momentos muy duros, uno sin duda es aquel año nuevo donde me di cuenta de cómo el prejuicio, la discriminación y todos los insultos que se ven en la sociedad hacia personas trans habían permeado en mí, volviéndome alguien que no sentía merecer cariño. Lo más duro ha sido separarme de Cossete, mi esposa, compañera de vida, quién me ayudó durante todo el camino y a quien amo.

-¿Qué le dirías a quienes lean tu libro y se identifiquen con él?

Espero que muchos puedan sentirse identificados, después de todo, todas y todos en alguna medida enfrentamos el juicio de la sociedad, la presión de no encajar, el miedo al rechazo y no hay nadie que no haya enfrentado procesos de cambio en su vida. Mi mensaje es que sí, da miedo y cuesta, pero podemos cambiar, podemos vivir vidas auténticas. Vale la pena el esfuerzo.

Crónicas de una infiltrada (Libros El Desconcierto) se presenta el domingo 7 de octubre a las 12 horas en el anfiteatro del Parque Bustamante. Presentan los periodistas Nicolás Alonso y Beatriz Sánchez. Modera Rayén Araya.