A principio de año, el juez Mario Carroza acumulaba cerca de 500 casos de adopciones ilegales durante la última dictadura militar para investigar. Pero ni él imaginaba la gravedad de las denuncias, que hoy se acercan a los 8 mil casos, según confirmó él mismo en Valdivia.

El ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago detalló que se trata de niños y niñas, hijos de prisioneros políticos que fueron enviados a cerca de 17 países de Europa.

Las indagaciones de Carroza se han centrado en Santiago, Temuco y Concepción, ciudades donde se habrían concretado las adopciones. Hasta ahora, las diligencias han consistido en incautaciones a las personas que raptaban a los niños y los dejaban en las guarderías, desde donde salían al extranjero.

Una de esas entonces menores sustraídas de sus familias es María Diemar, quien fue llevada a Suecia. Hace unas semanas vino al país a reunirse con autoridades y contar su historia como víctima de la red que sacó a los niños a la fuerza.

Mira la entrevista que dio a El Desconcierto acá: La batalla de María Diemar y las víctimas de las adopciones irregulares durante la dictadura