Las distintas ramas de las Fuerzas Armadas tienen más de 17 mil propiedades a su nombre, las que dejan a disposición de sus miembros bajo un exclusivo -y excesivamente beneficiosos- sistema de arriendo.

Un reportaje de El Dinamo da cuenta de cómo opera el mecanismo que permite a los funcionarios acceder al beneficio. El Ejército es la rama que cuenta con el mayor número de propiedades (6.929), seguido de la Armada (5.414), Carabineros (4.210) y la Fuerza Aérea (1.342).

Pero lo más llamativo sin duda es el bajo costo de arriendo para los distintos funcionarios. Dependiendo de la institución, se les descuenta entre el 4 y el 5,5% del sueldo base como forma de “pago” o de “arriendo”. El sueldo base es diametralmente más bajo que el sueldo real, por lo que disminuye bastante la cifra a pagar.

Así, por ejemplo, en Carabineros, un funcionario con sueldo raso de $588.804, puede llegar a pagar la cifra de $7.624 por el arriendo de su vivienda. Un general, que gana mes a mes más de $4 millones, paga apenas $28 mil.

En las otras ramas ocurre algo similar. Un cabo del Ejército, que gana $509.397, paga sólo $8.825 por el arriendo de una vivienda fiscal, mientras que un coronel, cuya renta supera los $4 millones, paga cerca de $39 mil.

En Fuerza Áerea, los precios entre el cabo y el General oscilan entre los $9.718 y $43.697; mientras que en la Armada la diferencia entre un marinero y un Almirante va desde los $9.718 y los $43.697.

Para postular a recibir el beneficio de asignación de vivienda fiscal, el funcionario puede estar casado, soltero, viudo o divorciado, pero debe tener al menos una carga familiar. La única que reconoce el Acuerdo de Unión Civil (AUC), que permite la unión de parejas del mismo sexo, es la Armada.

También se suman criterios como la antigüedad en la institución, el cargo que tenga y que no sea propietario de un inmueble en la misma ciudad.