Durante este jueves, 36 facultades de derecho conocerán el anteproyecto del nuevo Código Penal. El cuerpo legal de la iniciativa fue trabajado por una comisión liderada por Jorge Bofill y donde participaron miembros del primer gobierno de Sebastián Piñera y de la segunda administración de Michelle Bachelet.

El anteproyecto, cuyo objetivo es “llenar vacíos de penalidad” incluye la tipificación de nuevos delitos, como el acoso a las mujeres o una nueva figura de cohecho. Sin embargo, según anticipó el ministro de Justicia, Hernán Larraín, la iniciativa final “no va a ser necesariamente igual al anteproyecto que nos entregan”.

Ya existen dos propuestas sobre la mesa que Larraín aseguró que “vamos a revisar”, ya que no son de toda simpatía del gobierno: por ejemplo, incluyen la incorporación de la despenalización de la eutanasia y del aborto durante los primeros tres meses de embarazo, algo que no es aprobado por Larraín.

“Yo tengo reparos, porque personalmente pienso que en estas materias no deberíamos aprovechar el Código Penal y su actualización para incorporar una serie de delitos que quisiera la gente agregar. Eso nos parece que debe ser individual, una vez promulgado el código”, señaló el ministro a El Mercurio.

A la vez, el titular de justicia añadió que “yo personalmente soy partidario, este ministerio es partidario, de no innovar respecto de la eutanasia y del aborto. Creo que deberíamos ni avanzar ni retroceder, sino que dejarlo en el punto que está aprobado por la legislación vigente; es decir, el aborto con las tres causales. Que yo voté en contra en la discusión, siendo senador, cuando se aprobó”.

Por último, Larraín sostuvo que “yo no retrotraería el aborto a antes de esa legislación, y tampoco avanzaría en lo que algunos quisieran: algunos quieren el aborto libre, otros el aborto a plazo, en fin. No entraría en innovaciones en materia de aborto; mantendría lo que la legislación actual estableció”.