Este viernes falleció la histórica dirigenta de la Agrupación de Familiares Detenidos Desaparecidos, Ana González de Recabarren. La mujer padecía un complejo estado de salud en las últimas semanas y fue internada en el Hospital San José, luego de horas de espera por una cama disponible. Ahí, durante la mañana de hoy, murió a los 93 años.

La noticia provocó diversas reacciones en el mundo político y de la cultura, con diversas figuras agradeciendo su legado de lucha contra la impunidad y recordando que jamás pudo encontrar a los suyos, a quienes buscó sin parar hasta sus últimos días. Su esposo Manuel Recabarren, sus hijos Luis Emilio y Manuel y su nuera Nalvia, embarazada de tres meses, desaparecieron tras ser detenidos por los agentes de la dictadura y se transformaron en la razón de lucha de González a lo largo de su vida.

“Ya vamos hacia la casa con la abuela. Hubo hermoso homenaje de los funcionarios del hospital San José al salir en caravana. Gracias por tanto amor“, escribió durante la tarde su nieta, Lorena Díaz Ramírez.

La emblemática defensora de los derechos humanos será velada desde esta tarde en su casa, en la comuna de San Joaquín, ubicada en calle Cantares de Chile #6271, paradero #15 de Santa Rosa. En su hogar recibirá los homenajes de los suyos durante este viernes y sábado, tras la instalación de una carpa con músicos.

En tanto, sus funerales se realizarán el próximo domingo, a partir de las 15:00 hrs, en el Cementerio Católico, ubicado en Avenida Valdivieso 555, Recoleta, Región Metropolitana.